viernes, marzo 12, 2010


Twitter, del miedo y las ilusiones


por Eliades Acosta Matos

En su Larga Marcha en pos de la pacificación definitiva de un mundo globalizado convulso, que suele moverse, testarudamente, en dirección contraria a los dictados del imperio, las estrategias de pacificación neoconservadoras o hegemónicas han dado reiteradas muestras de esquizofrenia. Basta analizar la relación de odio-amor que establecen, por turno, con las herramientas de su bien surtida panoplia, esas que deberían servir sólo para transformar la realidad y ponerla a tono con sus objetivos finales, jamás para rebelarse o servir a los enemigos contra los cuales fueron enfiladas.

Pero ya se sabe, la realidad es más rica que todas las teorías que surgieron para explicarlas, y he aquí que Twitter, un sitio de microbloggin en Internet, la última super-arma secreta en manos de los magos imperiales del cambio de régimen, las revoluciones de colores, los golpes democráticos, las filantrópicas intervenciones militares para “estabilizar, construir estados o llevar ayuda humanitaria”, ha comenzado a preocuparlos. Y no es para menos, a fin de cuentas, la tecnología, por si misma no es buena ni mala, ni conservadora ni liberal, ni reaccionaria ni progresista, sino que depende del fin que con ella se persiga y en manos de quién sirve.

Twitter es un sistema de envío de mensajes breves, de hasta 140 caracteres, que enlaza a personas afines o vinculadas por intereses comunes. Se trata de una de las más exitosas redes sociales de Internet, que en apenas tres años, pues fue lanzado el 13 de julio del 2006, alcanzó la cifra de 50 millones de usuarios, lejos aún de Facebook, que llega a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Depende de una empresa radicada en San Francisco, California, dirigida por Jack Dorsey, su creador y Presidente. Hasta el 2009 Twitter Inc empleaba a 76 especialistas y disponía de un capital en inversiones de más de 55 millones de dólares. El servicio, que es gratuito, se brinda a partir de llamadas telefónicas locales. Está disponible, por ahora, en inglés, japonés, italiano, francés y español. Su éxito se debe a un grupo de peculiaridades de su diseño y funcionamiento, entre ellas, la sencillez, el estar abierto y ser compatible a múltiples aplicaciones, a la posibilidad de enviar y recibir de mensajes no sólo desde computadoras, sino también desde teléfonos móviles, y también a la posibilidad, casi en tiempo real de recibir avisos de noticias, y reenviarlas, cuyo vínculo en Internet se brinda, facilitando la actualización constante y el acceso posterior sin tener que perder el tiempo usando motores de búsqueda, como Google. Y además Twitter brinda la posibilidad de “seguir” y estar en permanente contacto con personas de nuestro interés o famosos, pues desde Demi Moore, Dani de Vito o Britney Spears hasta John Mc Cain y Barack Obama mantienen listas de seguidores en Twitter.

Este sistema ha sido utilizado para todo lo humano y divino que podamos imaginar, desde coordinar a manifestantes para eludir las barreras policiales y alertar a la población sobre el paso de un tornado, hasta para comunicar a pastores religiosos con sus feligreses o publicar una novela por microcapítulos. Twitter ha dado al mundo, antes que los grandes medios de prensa, la primicia del resultado de juicios polémicos, competencias deportivas y crímenes espectaculares, narrados por testigos presenciales, y también de accidentes, golpes de estado y represión, contados por sus víctimas. Ha servido para defender la democracia, como lo demostró en manos de la resistencia hondureña y también para socavarla, como se evidenció en l caso de las protestas iraníes alentadas por los enemigos de la revolución, tras las elecciones presidenciales de junio del 2009. Y sin ir más lejos, Twitter sirve hoy en Cubadebate para alertar de cada nueva Reflexión de Fidel, indicando dónde puede ser hallada y también para amplificar las campañas de los enemigos de la Revolución. En resumen, Twitter no es el contenido, pero si una de los canales que se perfila entre los más dúctiles y eficaces en la batalla de ideas global.

¿Asombra a alguien que Twitter, ese aparentemente inocuo y hasta frívolo sistema, que tiene de logotipo a un bonachón pajarillo en vuelo, haya logrado despertar, por igual, los miedos y las ilusiones de los estrategas de la CIA y el Departamento de Estado, del Pentágono y la Secretaría de Seguridad Nacional?

Cuando periódicos neoconservadores, como “The Washington Times”, publicaban en junio del pasado año editoriales eufóricos y encomiásticos hacia el uso de Twitter para “derrocar tiranías y llevar la democracia a los países”, como podía leerse en “Iran´s Twitter Revolution”, y la Secretaría de Estado pedía a la empresa posponer los mantenimientos previstos, Ian Kelly, el portavoz de la primera, no podía ocultar su regocijo al declarar que le quedaba muy claro que… “este tipo de red social juega un rol muy importante en la democracia”. Hasta ahí todo marchaba a pedir de boca. Con la crisis iraní y el uso de Twitter previsto por los chicos literarios de la CIA, que ya lo habían estrenado en la llamada “Revolución moldava”, la empresa adquiría lo que algunos analistas llamaban “la mayoría de edad”. Preparando el camino a los sucesos de mediados de junio, a principios de ese mismo mes, un sospechosamente extenso artículo de Times Magazine (”How Twitter will change the way We Live”) servía de pala preparatoria y dejaba despejado el espacio aéreo para el vuelo redentor del pajarillo azul. Después vino la avalancha de mensajes apocalípticos desde las convulsas calles de Teherán, y de nuevo las loas al papel libertador jugado por Twitter, por lo que se extendió su uso por toda la geografía mundial en manos de los freedom fighter al servicio del imperio, Cuba incluida. Parecía que el sol Twitter jamás de ocultaría ni dejaría de alumbrar los oscuros rincones del planeta, tercamente opuestos a la Larga Marcha neoconservadora.

Hasta aquí las ilusiones. Veamos ahora los miedos.

En primer lugar, el miedo a las ilusiones perdidas: Twitter demostró, en la crisis hondureña, que los pueblos aprenden rápido las lecciones de lucha, y que como mismo antes, en las emboscadas guerrilleras, los luchadores sociales se hacían con la armas del enemigo para incrementar la lucha, de la misma manera el pueblo hondureño expropió Twitter, Facebook y You Tube y lo puso al servicio de su causa, para denunciar a los represores golpistas y al gobierno de los Estados Unidos, que los amamantaba y protegía.

En segundo lugar, porque el uso descarado y manipulador de Twitter en el caso iraní, atrajo la atención, no sólo de las vocingleras coristas de siempre, sino también de investigadores respetados y profundos, como es el caso de Maximilian Forte, antropólogo de la Universidad de Concordia, Montreal, o de Amira Howeidy, del semanario egipcio Al-Ahram, quienes han demostrado, de menara irrefutable, cómo y para qué se usó Twitter en el caso de la mal llamada “Revolución verde” iraní.

Por ejemplo, Amira Howeydi recabó datos de la firma canadiense Sysmos, que se dedica al análisis de las redes sociales en Internet, y pudo establecer que antes del 12 de junio, día de las elecciones, el 51,3% de los mensajes a Twitter sobre el proceso electoral en ese país, provenían del interior, el 27% del exterior y el 21,6% no declaraban su lugar de origen. El 19 de junio, en el clímax de las protestas, el 40,3% de los mensajes venían del exterior, apenas el 23,8% declaraba originarse dentro de la nación y un 35, 7% no daban su ubicación.

Maximiliam Forte, en su excelente ensayo del 17 de junio, titulado irónicamente “American´s Iranian Twitter Revolution”, publicado en “Zero Antrophology”, y tras estudiar a 1280 mensajes de Twitter relacionados con las elecciones y las protestas, entre el 13 y el 17 de junio, arribó a la conclusión de que apenas el 45 % de los mensajes eran iraníes, la mayoría de los lugares de origen eran imposible de determinar, y estaban escritos en inglés. Además, que la juventud entre 18 y 24 años, supuestamente volcada a las protestas antigubernamentales, era el segmento poblacional que más fuertemente respaldaba y más había votado por el gobierno. Sus conclusiones fueron:

“En esta Twitter Revolution iraní, Twitter no es representativa con respecto a los usuario de Internet del país; Internet no es representativa con respecto a la población que dispone de ella; la juventud que usa Twitter no representa a la juventud, en general, y los iraníes que enviaban mensajes por esta vía, no eran, en su mayoría, ni siquiera iraníes…¡Qué fantástico poder tienen las redes sociales!”

Forte denunciaba también, con ejemplos irrefutables, que Twitter había permitido a los norteamericanos “crear” noticias falsas, incluso “convertirse en iraníes”; que se repitieran y retransmitieran hasta la saciedad tips de propaganda falsa, que eran luego enmascarados, y que un solo artículo sobre Irán, publicado en los medios tradicionales por esos días, contenía más información en su conjunto, y más información fidedigna que el conjunto de los miles de mensajes que circularon entonces sobre las alas de este simpático pajarillo azul.

En tercer lugar, la manipulación de Twitter por parte de las agencias de inteligencia israelíes y estadounidenses durante la crisis iraní, dio un nuevo escenario a denuncias que en su momento hubiesen sido silenciadas, como la formulada por Eva Golinger, el 22 de octubre en su artículo “CIA compra empresas que monitorean blogs, Twitter, You Tube y Amazon”, el cual se remite a una noticia publicada por la revista “Wired”. De esta manera lo sospechado se confirmaba: In-O-Tel, una empresa de la CIA acababa de hacer una fuerte inversión en Visibles Technologies, que vigila diariamente medio millón de conversaciones y mensajes en redes sociales como Flickr, You Tube, Twitter y Amazon. Visible, a su vez, colabora con Concepts & Strategies, dedicada a monitorear y traducir medios extranjeros para el Pentágono.

Por último, y para cerrar el ciclo de los miedos, en el boletín “Homeland Security News”, del 26 de octubre del pasado año, se alertaba que un reporte del 304 Millitary Intelligence Battalion, publicado en la web de la Federation of American Scientists, se incluía a Twitter junto a los GPS y los software para transformar la voz entre las “nuevas tecnologías potencialmente peligrosas en manos de los terroristas”.

A caballo entres las ilusiones del uso de la tecnología, y especialmente de Twitter, para fines subversivos, hegemónicos e imperiales, y el pavor que despierta la posibilidad de que los pueblos del mundo hagan uso de ella para resistir y luchar, los estrategas de la Larga Marcha neoconservadora apenas duermen, estrujados por sus manías y depresiones, por sus euforias y desalientos. Por lo pronto, ya sabemos que nunca aprenden: el portal de uno de los más serviles mayordomos imperiales de la contra cubana, por indicaciones expresas de la Secretaría de Estado yanqui, acaba de publicar el pasado 12 de enero la convocatoria de esta al “Concurso Internacional en Twitter “La Democracia es…”, cuyo ganador recibirá una cámara de video de alta definición.

Ojala los miembros de la resistencia hondureña, los palestinos que luchan por su tierra o los millones de desempleados norteamericanos se animen a participar. No vendría mal seguirles expropiando Twitter, y además, ganarles la camarita para seguir dando testimonio de los crímenes del mismo imperio que se refocila monologando sobre la democracia.


Fuente: CubaDebate

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