viernes, diciembre 16, 2011




DOCUMENTAL "LA VOZ MAPUCHE" GANA FESTIVAL EN INTERNET


"En este suelo habitan las estrellas, en este cielo canta el agua de la imaginación, más allá de las nubes que surgen de estas aguas y estos suelos, sueñan los antepasados, su espíritu, dicen, es la luna llena, el silencio, su corazón que late..."
(Elicura Chihuailaf)


El documental independiente "La Voz Mapuche", de los realizadores Pablo Fernández y Andrea Henríquez, obtuvo este 15 de diciembre el primer premio en el Festival Green Unplugged que se realizó en Internet y cuyo fin es crear conciencia sobre los grandes desafíos que afronta la Humanidad.

Entre más de 1.200 documentales participantes "La Voz Mapuche" fue el más visto durante los seis meses que duró el Festival. Más de 8.000 personas de distintos países pudieron conocer este trabajo audiovisual que trata sobre el mundo y la lucha del pueblo mapuche a ambos lados de la Cordillera de Los Andes.

"La Voz Mapuche" ha participado en más de 25 festivales internacionales y este reconocimiento se suma a los ya recibidos en otros eventos cinematográficos en las categorías de pueblos originarios, derechos humanos, medio ambiente y diversidad cultural.


Los realizadores agradecen profundamente a todas las personas que apoyaron en la difusión durante el Festival Green Unplugged y que hicieron posible que "La Voz Mapuche" se fortaleciera y fuera escuchada en distintos rincones del planeta.


Quienes todavía no han tenido la oportunidad de ver el documental podrán hacerlo a través del siguiente enlace:

http://www.cultureunplugged.com/documentary/watch-online/festival/play/6068/The-Voice-of-the-Mapuche


Actualmente "La Voz Mapuche" está disponible en DVD, en español y en inglés.


Para más información:


www.lavozmapuchedocumental.com

info@lavozmapuchedocumental.com



jueves, diciembre 01, 2011



NICANOR PARRA: Premio Cervantes 2011


por Patricio Fernández


Nicanor tiene 97 años y vive en Las Cruces, un balneario de la Costa Central, a menos de cien kilómetros de Santiago, ubicada entre la Cartagena de Vicente Huidobro y la Isla Negra de Pablo Neruda. Equidistante de ambos. Su casa pertenecía a una vieja familia conservadora, hoy dueña de un holding tecnológico. Las Cruces mantiene cierto aire de familia tradicional chilena, austera, muy católica, aunque nunca falte entre sus miembros un elemento disonante. Ronda el fantasma de sus antiguos residentes. Hay unas cuántas casonas en las que la vida palaciega murió hace décadas. El pasto ha cubierto las escaleras y los pasadizos. Donde antes se tomaba té, hoy reina la cerveza. Nuestra seudo aristocracia abandonó el balneario al comenzar la década de los 70. Sus actuales habitantes escuchan reggaeton y no tienen pedigrí.

Desde la terraza de Nicanor –posiblemente el poeta vivo más importante de la lengua española, Doctor Honorary Fellow de la Universidad de Oxford, desde hace años candidato al Premio Nobel y, desde hoy, Premio Cervantes–, se ve toda la bahía y varias de las siguientes hasta llegar a San Antonio, el puerto más activo de Chile. Su jardín, que se prolonga prácticamente hasta la arena, hace meses decidió que no lo podaría más. Los arbustos crecieron como energúmenos y el bosque que nació desordenado tuvo durante un buen tiempo fascinado al antipoeta. En la parte inferior del terreno, uno de sus nietos encontró unas ramas muertas con unas hojas tan secas que quedaron reducidas a esqueleto. Transparentes, únicamente estructura. Nicanor se obsesionó con ellas y las mandó a buscar todas.

Ahora último le ha bajado un intenso amor por los tordos que llegan a la baranda, pero como el bosque se llenó de gatos, los tordos no pueden permanecer. Parra les puso un plato con migas pegado a una antena instalada arriba de una silla equilibrada encima de una mesa, donde los felinos no pudieran llegar y los pájaros hallaran un espacio de solaz. Pero los gatos fueron más fuertes. Actualmente trabaja en una torre bastante más alta y compleja, aunque no por eso menos destartalada.

Nicanor parece que hizo un pacto con el diablo. No consigue envejecer. Su cabeza rehúye la nostalgia y cualquier endiosamiento del pasado. Sus músculos suben escaleras larguísimas y soportan caminatas exigentes. Lo he visto saltar cercas para visitar casas abandonadas, y agarrarse la cabeza a dos manos cuando un viejo enajenado nos dice una frase sin sentido. “¿Lo conoces, Nicanor?” “¡Por supuesto, por supuesto! Es Cronos”, contesta. Acto seguido se burla murmurando “Qué ridículo más grande”.

Según él, la respuesta a la pregunta de cuánto debe vivir el hombre, al menos en occidente, tiene una respuesta: 33 años. La dio Cristo, ni más ni menos. Así el hombre muere con toda su dentadura, sonriente, y no con un puro diente colgando como una campana. Semanas atrás aseguraba que el problema de los problemas era la gingivitis, una enfermedad que afecta las encías y que lo tenía sangrando a ratos por la boca. Como desconfía de los médicos a los que considera parte de “la mafia de la salud”, improvisó un remedio casero de su autoría: morder con fuerza la carne blanca en las cáscaras de naranja, con fuerza, de manera que la sustancia cubra todas las heridas.

Ha puesto en circulación varias recetas para llegar con semejante vitalidad al final de la centuria: el consumo periódico y sustancioso de ácido ascórbico (en polvo y a cucharadas); la lactancia materna prolongada (si mal no recuerdo, lo escuché decir que la suya había durado hasta los siete años); dormir en abundancia (él se acuesta a las diez de la noche, se levanta a las once de la mañana y duerme siesta de cinco a siete de la tarde); y finalmente, mover el esqueleto. No hay día que no salga de paseo, a pie, por la calle Lincoln, con un gorro de tela vieja como el de los exploradores y un bastón, que a veces es un palo y jamás un producto de la alta cultura.

En su casa no hay calefacción; si hace frío, se abriga. La calefacción y los aires acondicionados –concluyó viviendo en Nueva York, como profesor invitado–, son fuente de enfermedades. Por eso se viste de modo particular: a veces, debajo del chaleco esconde varias capas de camisas y remeras. Ya no soporta los restoranes caros. Eso de que unos estén sentados comiendo mientras otros, uniformados, los sirven como esclavos, le resulta intolerable. Prefiere los boliches populares, donde los que atienden y los atendidos son iguales. Nicanor, dicho sea de paso, tiene una cierta aversión a los gordos. Todo lo que no le gusta de Chávez lo resume llamándole “El Gordo Chávez”. Alguna vez se entusiasmó con la candidatura política de Fernando Flores, un ex ministro de Salvador Allende y actual aliado de la derecha, pero al poco tiempo cayó en la cuenta de que no podía ser muy bueno, porque era gordo.

Políticamente hablando, Nicanor ha sido filo comunista, filo anarquista, apreciado y despreciado por la izquierda (a comienzos de los 70, según él embaucado, le aceptó una tacita de té en la Casa Blanca a la esposa de Nixon, y desde Cuba se piloteó su crucifixión), y liberal, en su sentido más originario, si por tal cosa se entiende al que no pierde de vista las luces y sombras del individuo. En Poemas y Antipoemas, a mediados de los años 50, escribió: “Yo soy el individuo./ Me preguntaron que de dónde venía./ Contesté que sí, que no tenía planes determinados./ Contesté que no, que de ahí en adelante.”

Hay pocos poetas tan inteligentes como Parra. Es científico (estudió física teórica en Chile, en EE.UU y en Oxford) y vivaracho. Fue de los primeros que se tomó en serio el ecologismo, cuando en nuestros países resultaba una extravagancia: “economía mapuche de subsistencia”, “Luz Natural o la Revolución de las gallinas: Hay que aprender de los que saben más: acostarse y levantarse temprano”, son parte de su ideario. Cuando ya todos comenzaron a suscribir esos principios, concluyó que en realidad el mundo no sucumbirá: “Lo salvarán los empresarios”, me dijo. “¿Sabes por qué? Porque cuando dejar de destruir sea más rentable que seguir haciéndolo, van a salvar el mundo”. La última vez que nos vimos, ya estaba dudando de esta aseveración. Antes sostuvo que el planeta tenía fecha de término. El cálculo apelaba a las reservas de petróleo y otras variables.

Defiende una máxima política fundacional: “CORRUPCIÓN SUSTENTABLE, VENCEREMOS”. El resto se lo deja a los ideólogos y a los operadores. A él le interesan “todas las cartas del naipe”. Para Nicanor, no sobra nadie, y hacer oído sordo a cualquiera de las voces que rondan es un pecado que bordea la estupidez. Está en las antípodas de los fanatismos y de las verdades reveladas. “¿Qué es la antipoesía?”, le preguntó mi hija el otro día, y él le contestó: “poesía”·. En su poema el Cristo de Elqui su personaje confiesa: “el verdadero Cristo es lo que es/ en cambio yo qué soy: lo que no soy”.

La obra de Nicanor ha sido admirada por los beatniks norteamericanos (Allen Ginsberg y compañía), por Harold Bloom y Roberto Bolaño, entre muchísimos otros. Lo han premiado casi hasta decir basta. Sus textos son estudiados en las más prestigiosas universidades del mundo. Viene de San Fabián de Alico –de Chillán a la cordillera–, y es el hermano grande de la Violeta Parra.

Poeta de las voces vivas; recopila frases y dichos, colecciona lugares comunes, lo conmueven las historias callejeras. Un jardinero vecino le contó que su mujer era algo fiestera, y que en su pueblo le hacían burlas insinuando que sus hijos no eran de él: “¿Y sabes lo que me dijo el jardinero? Que no le importaba, porque esos niños le decían ‘papá’.” Más tarde escribió La Sagrada Familia: Yo me llamo José Ella María / Y nuestro hijo idolatrado se llama Jesús / Se rumorea que yo no soy su padre biológico / Pero eso carece de importancia / Lo importante es que la Sagrada Familia está aquí / Yo me defino como su padre platónico / Qué quieren que les diga: / A mí me basta con que el caurito me diga papá / Animo! / PAZCUA FELIZ PARRA TODOS / Y muchas gracias por la atención dispensada.

Fuente: elpaisEnlace

martes, noviembre 29, 2011


Cumplesueños de Silvio

...Y miren lo que me manda Tony Guerrero: un óleo con algunas fotos de los conciertos por los barrios que ustedes escogieron.

Así que este regalo es, al mismo tiempo, para Tony, Los Cinco, ustedes, yo. No olvidemos argentinos y uruguayos. No olvidemos chilenos, paraguayos, bolivianos, peruanos y brasileiros. No olvidemos venezolanos, colombianos, ecuatorianos, surinameses y guyaneses (arahuacos como los cubanos). No olvidemos el vasto archipiélago antillano, sobre todo las menores, porque de las mayores todos se acuerdan... Y... ¿qué hay con los del norte, que también viven y padecen?...

Mejor, no olvidemos el mundo.
Felicidades, mundo.
Te queremos.
Libertad para Los Cinco.



Mensaje de Tony recibido después:

Silvio, querido hermano:
Decido felicitarte un tilín por adelantado en tu cumple, y en mis deseos de felicidad, salud y nuevos éxitos para ti va el sentir de los cinco y de nuestras familias.
Hoy te han enviado desde California, los amigos Alicia y Bill, una foto con la primera obra al pastel, de la cual te di detalles y espero puedas reconocer tus fotos en ella. Esperamos te llegue la imagen por este correo electrónico y sea un simple presente.
Llevo varios días trabajando intensamente en la tercera obra. Ya termine todo lo que es el fondo, el cual tiene a un grupo de personas en la azotea de un local del Cerro. Ahora estoy metido de a lleno en el retrato de Tanmy, me restan, básicamente, sus manos. Esta semana quedara lista esa otra obra. Y automáticamente empiezo la cuarta con el ultimo pedazo de papel que me queda, que es negro (el mismo que use para los retratos de ustedes en la gira por acá).
Bueno, no me extiendo mas, aunque se que te dará una alegría saber que el proyecto sigue avanzando.
En diciembre estaré enviando todas estas obras.
!FELICIDADES!
Cinco abrazos.
!Venceremos!
Tony
28 de noviembre de 2011

Fuente: Segunda Cita

sábado, noviembre 12, 2011



Galeano: "La indignación es como el amor: infinita mientras dura"


por Daniel Cetrulo

Eduardo Galeano suele hablar claro y, en este caso, utiliza la economía de palabras porque está cansado de la inflación de palabrería. El escritor uruguayo estuvo en Guía de Isora, Canarias, y arremetió contra la "dictadura del poder militar" a la que estamos sometidos y dio dos opciones: o ser indigno o estar indignado. ¿Cuál eliges?

“Es increíble que Europa, la gran humilladora, se deje humillar así. Es inverosímil, nadie se imaginaba que la Europa humilladora obedeciera a mediocres tecnócratas de organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional, que están interpelando a gobiernos democráticamente elegidos”. Con esta sentencia, el escritor uruguayo Eduardo Galeano expresó su opinión sobre las decisiones que se están tomando para afrontar la crisis en Europa en su diálogo con los medios de comunicación acreditados en el Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, que se ha celebrado en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias, Estado español) a finales de octubre.

Galeano se confesó amante del buen cine documental y definió sus libros como “documentales, solo que no filmados, sino palabreados”. En esta labor, utiliza “la menor cantidad de palabras posibles; creo que América Latina está enferma de inflación monetaria, pero mucho más enferma de inflación palabraria”.

El autor de Las venas abiertas de América Latina opina que las políticas que se aplican hoy en Europa “están arrojando al tacho de la basura dos siglos de derechos conquistados por las luchas obreras”. El escritor uruguayo recomienda a los gobernantes europeos “que cambien de médico”, dijo citando a la presidenta argentina Cristina Fernández, cuando se refirió a lo obediente que es Europa ante organismos como el FMI, el Banco Mundial o el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en manos de un pequeño grupo de países, “al servicio de los pocos que mandan y no de los muchos que necesitan”.

“Tengo la impresión de que en el mundo de hoy hay un desencuentro entre los jóvenes y los responsables políticos”, aseguró el autor de El libro de los abrazos, refiriéndose expresamente a los casos de Chile y del movimiento de los indignados, donde hay personas de mayor edad, aunque “conozco viejitos de 20 y jóvenes de 90″. Expresó su simpatía por los indignados, a los que calificó de “movimiento lúdico”, y propuso “elegir entre ser indigno e indignado; la indignación es como el amor: infinita mientras dura y no importa que sea chiquita o grandita”.

“La historia no se desarrolla en línea recta”, dijo, “la realidad es sucia y contradictoria. Tengo muy buena opinión de la contradicción, es el motor de la vida”, como ya señalaron las culturas precolombinas, “que eran dialécticas”.

Entre algunas contradicciones destacables aseguró que se puede ser racista independientemente del color de la piel y recordó para ilustrar su afirmación el discurso belicista de Barack Obama al recibir el Premio Nobel de la Paz. El presidente de Estados Unidos “no ha cambiado que el 50% del presupuesto de su país se destine a gastos militares, que es la forma poética de decir gastos criminales”.

El escritor se preguntó qué sería de los presupuestos militares si no hubiera pánico que los justificara y señaló entre los primeros miedos el “miedo al prójimo”, que alimenta “la histeria de la inseguridad” en la que éste se ve como “amenaza, no como promesa”. Ese miedo sirve “de buen combustible para la organización militar” de un mundo que está “preso del miedo, que necesita coartadas”. “Estamos sometidos” a esa dictadura, aseveró el autor de Memorias del fuego, quien se mostró contundente al asegurar que vivimos en un mundo que “no es democrático, está sometido a la dictadura del poder militar”.


Fuente: otramérica

jueves, noviembre 03, 2011


"Víctor Jara cantó, su canción un arma en las manos del amor.
Tú sabes que su sangre aún grita desde la tierra."

20 años de un árbol como el pimiento rojo de Víctor


The Joshua Tree/U2

One Tree Hill



We turn away to face the cold, enduring chill
As the day begs the night for mercy, love.

A sun so bright it leaves no shadows
Only scars carved into stone on the face of earth.

The moon is up and over One Tree Hill
We see the sun go down in your eyes.

You run like a river on to the sea
You run like a river runs to the sea.

And in the world, a heart of darkness, a fire-zone
Where poets speak their heart then bleed for it

Jara sang, his song a weapon in the hands of love.
You know his blood still cries from the ground.

It runs like a river runs to the sea.
It runs like a river to the sea.

I don't believe in painted roses or bleeding hearts
While bullets rape the night of the merciful.

I'll see you again when the stars fall from the sky
And the moon has turned red over One Tree Hill.

We run like a river runs to the sea
We run like a river to the sea.

And when it's rainin', rainin' hard
That's when the rain will break a heart.

Rainin', rainin' in your heart
Rainin' in your heart.
Rainin', rain into your heart
Rainin', rainin', rainin'
Rain into your heart.
Rainin', ooh, rain in your heart, yeah.
Feel it.

Oh great ocean
Oh great sea
Run to the ocean
Run to the sea.

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Montaña de un Árbol

Nos damos vuelta para hacer frente al frío, aguantando la frialdad
Cuando el día pide a la noche misericordia.

Un sol tan brillante no deja ninguna sombra
Sólo cicatrices talladas en la piedra en la superficie de la tierra.

La luna está alta sobre la Montaña de un Árbol
Vemos el sol ponerse en tus ojos

Corres como un río hacia el mar
Corres como un río hacia el mar

Y en el mundo, un corazón de tinieblas, una zona de fuego
Donde los poetas apelan a su corazón,después sangran por él

Jara cantó, su canción un arma en las manos del amor.
Tú sabes que su sangre aún grita desde la tierra

Corre como un río hacia el mar
Corre como un río hacia el mar

No creo en rosas pintadas o en corazones sangrantes
Mientras las balas violan la noche de los misericordiosos

Te veré otra vez cuando las estrellas caigan del cielo
Y la luna se haya vuelto roja en la Montaña de Un Árbol

Corremos como un río hacia el mar
Corremos como un río hacia el mar

Y cuando esta lloviendo, lloviendo intensamente
Es entonces cuando la lluvia romperá un corazón

Lloviendo, lloviendo en tu corazón
Lloviendo en tu corazón
Lloviendo, lloviendo en tu corazón
Lloviendo, lloviendo, lloviendo
Llueve en tu corazón
Lloviendo, ooh, lloviendo en tu corazón, yeah
Siéntelo

Oh gran océano,
Oh gran mar
Corre hacia el océano,
corre hacia el mar

jueves, octubre 20, 2011




"Los medios son el aparato ideológico de la globalización"
por Ignacio Ramonet


La información está circulando como una mercancía, no según las leyes de la información, sino según las leyes de la oferta y la demanda y para mejor funcionar están cambiando su naturaleza y se están adaptando para venderse mejor, se adaptan a las leyes retóricas, no de la información, sino las dominantes de la esfera de la cultura de masas.

Es decir: efectos de emisión, simplicidad, espectacularidad, maniqueísmo, velocidad, urgencia como decía Shmucler, instantaneidad que es el régimen de la velocidad natural, normal, en tiempo real, que ha suprimido el espacio, que hace que efectivamente para las comunicaciones de hoy el espacio no exista. Tuve la sorpresa el otro día cuando dí la conferencia de prensa aquí que ya estaba en YouTube y alguien ya me la había enviado.

Esa idea del tiempo real ha destruido el periodo necesario para la elaboración de la noticia y, por consiguiente, ha creado toda una urgencia en su elaboración que, en la mayoría de los casos, se resume en transmitir (mecanismo propiamente técnico) y no a seguir una cultura periodística en la manera de elaborar la información.

Por otra parte, los propios mecanismos comerciales de la información hoy día están perturbados con la aparición de los "gratuitos". La gratuidad es la cultura de Internet, pero el NYT ya ni siquiera pide a cambio una pequeña suma de dinero para poner a disposición de los usuarios todos los archivos históricos y editoriales. La consulta es gratuita.

¿Por qué? Porque el mecanismo económico de la información es otro. Hasta ahora podríamos pensar que el mecanismo económico de la información consiste en vender información a los ciudadanos. Pero, cada vez más -como la decisión que acaba de tomar el NYT-, el negocio consiste en vender ciudadanos a los anunciantes. Nosotros somos vendidos. Lo que quiere el NYT, los periódicos gratuitos y la televisión es que seamos numerosos.

Cuanto más seamos, más caros van a vender los segundos la publicidad y la información es gratuita. Estos cambios, esta necesidad de que la información sea la más sencilla posible, para que el número de consumidores sea el más amplio posible, sin que haya un obstáculo para este consumo, estaba modificando el funcionamiento estructural de la información. Entonces, un parámetro como el de la verdad -eminentemente subjetivo, en función del punto de vista que se adopta-, tiene cada vez menos pertinencia y no se considera demasiado importante que la información que se difunde refleje realmente lo que ha ocurrido.

Fuente: Rebelion.org
Viñeta: Marco Marilungo

lunes, octubre 10, 2011


Nostalgia de la Luz: las estrellas en el desierto


“Nostalgia de la Luz” es un film sobre la distancia entre el cielo y la tierra, entre la luz del cosmos y los seres humanos y las misteriosas idas y vueltas que se crean entre ellos. En Chile, a tres mil metros de altura, los astrónomos venidos de todo el mundo se reúnen en el desierto de Atacama para observar las estrellas. Aquí, la transparencia del cielo permite ver hasta los confines del universo. Abajo, la sequedad del suelo preserva los restos humanos intactos para siempre: momias, exploradores, mineros, indígenas y osamentas de los prisioneros políticos de la dictadura. Mientras los astrónomos buscan la vida extra terrestre, un grupo de mujeres remueve las piedras: busca a sus familiares.

PREMIOS:

SELECCION OFICIAL, Festival de Cannes 2010
MEJOR DOCUMENTAL EUROPEO, European Film Academy 2010
PREMIO DEL PUBLICO, Festival de Toronto 2010
PREMIO DEL PUBLICO, Festival de Biarritz 2010
PREMIO CINE DECOUVERTE, Festival de Bruselas 2010
PREMIO AGE D’OR, Festival de Bruselas 2010
MEJOR DOCUMENTAL, Festival de Abu Dhabi 2010
MENCION ESPECIAL DEL JURADO, Festival de Sheffield 2010
MENCION ESPECIAL DEL JURADO, Festival de Ronda 2010
INAUGURACION, Festival de Marsella 2010
INAUGURACION, Festival de Leipzig 2010

FICHA TECNICA REDUCIDA:

Guión y dirección: Patricio Guzmán.
Producción: Renate Sachse.
Fotografía y cámara: Katell Djian.
Sonido directo: Freddy González.
Música original: Miranda & Tobar.
Astro fotógrafo: Stéphane Guisard.
Ayudantes dirección: Cristóbal Vicente y Nicolás Lasnibat.
Montaje: Patricio Guzmán y Emmanuelle Joly.
Montaje de sonido y mezcla: Jean-Jacques Quinet.
Productora ejecutiva: Verónica Rosselot.
Supervisora de montaje: Ewa Lenkiewicz.
Supervisora de textos: Sonia Moyersoen
Distribución: Pyramide
Casa de producción: Atacama Productions
Soporte de rodaje: HDcam.
Soporte cine: 35 MM (1.85) dolby digital SRD 5.1
Soportes video: Hdcam estéreo y LTRT - Beta digital estéreo y LTRT

Fuente: Patricio Guzmán

domingo, octubre 02, 2011



José Miguel Varas, el periodista por antonomasia

“La televisión es una gran falsificadora de la realidad”


Entrevista a José Miguel Varas

por Karen Hermosilla

José Miguel Varas comenzó a desarrollar una brillante carrera de periodista a la tierna edad de 13 años en el Instituto Nacional con la revista “El Culebrón”. Y aunque estudió leyes un par de años y fue alumno de Literatura y Filosofía, contribuyó desde todos los frentes y formatos a generar comunicación social. Fue por este motivo que pensamos junto mi tío, Raúl Urrea, que volvió a las aulas escolares a los setentitantos, en entrevistarlo para que nos hablara de la televisión, con el fin de que otros estudiantes, por cierto más jóvenes, pudieran entender el estado de este medio, sus implicancias y cómo una vez, fue pensada con criterios distintos al del capital y el consumo de contenido chatarra. Sin duda, José Miguel era la persona indicada. Había estado a cargo del área de prensa de Televisión Nacional de Chile durante la Unidad Popular, toda su obra tenía una estricta responsabilidad y ética, su trabajo tanto en Radio Moscú como en Revista Rocinante, fue comprometido y deslumbrante, además de ser premio nacional de literatura el año 2006 y escribir entrañables obras, tan distintas entre sí, que lo caracterizaron por su creativa versatilidad. Su diagnostico certero, su problematización profunda, que pasa por la historia, el movimiento estudiantil, la tragedia, el espectáculo e incluso el fútbol, y sobretodo su capacidad para generar estrategias avaladas en su convicción de estar frente a un cambio social, es lo que queda registrado en ésta, la última entrevista a José Miguel Varas, que hasta los 83 años se entregó profundamente al oficio de periodista.


Usted fue el encargado de llevar adelante el área de prensa de Televisión Nacional durante la Unidad Popular ¿Qué proyecto país desde la televisión había para Chile?

La televisión en ese tiempo fue parte del conjunto de trasformaciones que Chile estaba experimentando en temas sociales y económicos, elementales en las transformaciones de base. Entonces, naturalmente las personas que dirigían el gobierno, se hicieron cargo desde el Estado de las expresiones sociales y culturales, tendiendo a crear una televisión diferente a la que hubo antes. En resumidas cuentas, una televisión cercana a la realidad, que reflejaba los problemas y dificultades de la gente, y la fuerza que se desprendía del movimiento de la Unidad Popular, que era realmente extraordinaria, y que se manifestaba en intentar dar soluciones a esas problemáticas. También la televisión intentaba dotar de enriquecimiento cultural a través de la producción de obras televisivas, por ejemplo de teleteatro, muy importantes y recordadas hasta ahora, como la serie Balmaceda, y por supuesto daba la posibilidad de expresión a aquellos que no habían tenido nunca una tribuna más o menos amplia: los cantores populares, o los investigadores del folclore. Era la televisión parte de un programa muy amplio en el sentido político, aun teniendo una tendencia, y no pongo en duda que hubo algún error en el exceso de celo de parte de alguien, sin embargo lo importante era que teníamos una televisión sintonizada con el país, y por supuesto con el gobierno, cosa que rara vez ocurre en Chile, o nunca, salvo en esa ocasión.


¿Cuál es la importancia de la televisión en la sociedad?

La televisión funciona con argumentos que tienen un refuerzo tremendo dotado por el poder de la imagen. Prácticamente no hay nada comparable a la influencia de la televisión y su capacidad de capturar a la audiencia y de tenerla hipnotizada, mirando eternamente.


Falta entonces recuperar una televisión que no sólo capture al telespectador, sino que también lo influya a participar de la realidad

Y eso tiene que ver con la trasmisión de contenido de todo tipo. Hablando a la manera de los revolucionarios históricos, Lenin decía que de todas las formas de arte, la más importante para los bolcheviques era el cine. En esos tiempos la televisión no existía, pero el cine por el hecho de que concentraba a un grupo de personas que en penumbras miraban la fuerza de una imagen, es comparable con lo que sucede con la televisión. La diferencia en ese entonces fue la capacidad que tuvo de enviar un mensaje que fue captado por los espectadores, para de alguna manera, contribuir a movilizarlos. Eso era lo que Lenin consideraba esencial del cine y era por lo cual lo definía como la forma de arte más importante en ese momento para los bolcheviques. Estas consideraciones podríamos creer que son puramente pedagógicas y que enseñarle a la gente mediante la televisión podría resultar un error, pero lo más importante durante la Unidad Popular fue el reflejo que podía ver la gente de sí misma y de lo que ocurría, incluso cuando la problemática se hizo presente en la contradicción entre las fuerzas que habían sido desplazadas por el poder popular y este.


¿No cree usted que hay una tendencia muy marcada de la televisión a buscar la tragedia?

Esa es una característica de la prensa en televisión, y de como se ha desarrollado históricamente el periodismo por la gran influencia norteamericana, en donde lo importante es lo sensacional y muy a menudo, lo sangriento. Eso es lo que conmueve más profundamente a las personas. Este tipo de móviles no eran los que nos motivaban a nosotros cuando hicimos prensa a través de la televisión. Lo que nos interesaba era mostrar el claroscuro de la realidad, la complejidad de la vida. Reconozco por cierto, las variadas dificultades por las que tuvimos que atravesar, porque poder hacerlo está sujeto a un proceso. Recuerdo un programa muy notable llamado “Póngale el Hombro” que fue un estímulo para el trabajo voluntario, el que tuvo un gran desarrollo durante la Unidad Popular. Gracias a esos testimonios, que relataban lo que la gente estaba experimentando, se alimentaba un grado de participación muy alto.


Como ve usted, el pueblo queda bastante lejano al protagonismo en la televisión actual

No hay participación real. A la gente se le pide la opinión para saber si están sintonizando este u otro canal. Ese es el único feedback posible. En sus inicios, la señal de televisión estaba sujeta a una institución universitaria, pero luego se abrió para que cualquier privado pudiese emitir lo que se le ocurriera. Por eso es complejo, porque evidentemente el periodismo que se hace en televisión, está sujeto a intereses comerciales del canal en primer lugar. Luego está al servicio de una determinada orientación política enmascarada, lo que significa además, con las técnicas modernas, la posibilidad que se expresen voces diferentes para dar la sensación de objetividad. Muy norteamericano por lo demás. Entonces, el hecho de que haya voces disidentes toleradas en cuanto a volumen, es una necesidad para ellos, porque así reflejan una supuesta realidad. Pero cuando se trata de temas trascendentales para el sistema, esa objetividad desaparece, porque nunca existió. Siempre fue una ficción.


La televisión falsea

Desfigura. La televisión da la sensación de realidad, pero es una gran falsificadora de la realidad. Y a través de sus servicios informativos se hace muy evidente. Son muy sofisticados, tienen contactos con cualquier parte de Chile y el mundo con excelentes técnicas de transmisión de imagen etc, pero toda la cobertura se le da a temas “favoritos”. No por casualidad los temas policiales son los preferidos. El morbo es lo que se muestra y no qué hay detrás, que es un problema real, social. Finalmente todo se trata como una novela policial, o de terror.


Lamentablemente ahí es dónde aparece como protagonista el pobre

Los sectores populares de la población sólo aparecen como protagonistas en los hechos policiales. Muy excepcionalmente en otros casos. En el fútbol, en alguna medida, pero el fútbol también se ha convertido en un sistema de “estrellato”. El deporte mismo tiene bastante poca importancia. Lo más importante es cuanto se pagó por determinadas estrellas de fútbol, quién va a ser el entrenador que garantice los “éxitos”, y además lo que ya sabemos, qué los grandes equipos de futbol a nivel mundial son de propiedad de determinas empresas, y a nadie le asombra eso hoy en día.


Y el jugador es de propiedad de alguien como si éste fuera un esclavo

Seres humanos que se compran y se venden. Eso ya a nadie le extraña, pero es una aberración.

Retomado la idea que todos somos una pieza para encajarnos de una forma atractiva y donde pareciera que todos cabemos para responder a esa objetividad ¿Qué le parece el tratamiento del conflicto estudiantil? Ha tenido una gran cobertura de prensa, pero de todas formas no ha sabido explicarle a muchas personas qué es lo que está detrás de las marchas.

Ese es el déficit de la información, el no explicar claramente qué es lo que está en juego. Y hay que tener cuidado, porque efectivamente la cobertura es muy amplia y registra las opiniones de los dirigentes estudiantiles que son partidarios de los cambios en la educación, ahora hay que ver las proporciones en que esto se refleja, pero también hay cobertura, y desmesurada, para difundir la violencia que ocurre al final de estas marchas. Es complejo, pues esto indica un malestar social, que se manifiesta de esta manera porque no tiene otra forma de expresión política, pero este fenómeno no es explicado. El tema de la educación preocupa a todas las familias chilenas porque están esclavizadas, haciendo esfuerzos sobrehumanos y terribles para poder mantener a sus hijos en la universidad, o para educarlos, en un sistema de crédito usurario, con aranceles desmesurados, que llevan a que se produzca este tipo crisis.



La publicidad que vende la oferta educacional por las pantallas de televisión, echa mano al éxito, al status que se logrará estudiando. No ofrece ser más culto o tener poder como ciudadano para trasformar la sociedad mediante el conocimiento, sino que asegurar el futuro por medio de una plaza laboral

Es perverso. Además, estipula cuales son las carreras que producen más rápidamente una buena renta. Crea un estudiante al servicio del sistema. Al servicio del éxito personal. Todos los valores están trastocados en la sociedad por las fuerzas que hoy la dominan.


Hemos estado volviendo recurrentemente a la tragedia nacional. Se le ha sacado el jugo a la muerte de Felipe Camiroaga, centrando la noticia en el dolor, y en las manifestaciones de una sociedad cristiana que no busca responsables. ¿Qué piensa de estos discursos que se emiten desde la televisión como oficiales o de consenso, sin antes haber debatido respecto a estos temas, prácticamente tabúes?

Hay una manipulación tremenda de los sentimientos de la gente. Evidentemente se produce una gran identificación entre algunas figuras de la televisión con gran capacidad de comunicación, con gran simpatía personal, incluso con cualidades humanas notables, en algunos casos, que los conecta con un público masivo. Por eso, la perdida trágica es un episodio de una gran teleserie en donde estamos todos metidos y que se va desarrollando día tras día, con el hallazgo, o no hallazgo, de más restos del avión, de las personas, con otro accidente entre medio de un suboficial de la Fuerza Aérea, además de un tremendo despliegue tecnológico para localizar esos restos, en el cual el Estado no se fija en gastos, que operacionalmente debe tener costos monetarios muy altos. Es cuando uno se pregunta dónde están las prioridades. ¿Porqué esos recursos no sirvieron para hacer un aeródromo como la gente? La gente de Juan Fernandez, según me contaban, para llegar a tomar el avión tiene que caminar de tres a cuatro horas, donde sólo hay un cobertizo pequeño. No hay torre de control. O sea, es de la precariedad más absoluta, que demuestra el abandono terrible en el que se encuentran nuestras regiones, en contraposición con este despliegue tecnológico y de “precisión militar”. No sé hasta qué punto la gente puede abstraerse de estos fenómenos, con todo lo que tienen de emocional. Se debe meditar un poco más a fondo sobre las cosas que están en juego y lo que demuestra el fenómeno curioso que se da en este caso, en donde los muertos se convierten en una especie de santos, por la familiaridad que tienen con el público.


Las señoras que están muy acongojadas por la muerte de Camiroaga no siempre adscriben a las luchas progresistas que él dio por medio de la televisión. No tuvo mucho eco a pesar de la fuerza de su personaje, que también publicitaba créditos de consumo de una importante tienda de retail.


El fenómeno de la televisión es una forma de esclavización de la gente, en términos de la manipulación ideológica que sufre. Pero por otra parte, hay una necesidad de registrar otras cosas. No hay que extremar lo negativo, porque yo creo que esas causas, y es lo que estamos viendo este año en especial, si tienen un eco en la población bastante grande, incluso más grande que en otras épocas. Hace dos o tres años nadie se hubiese imaginado semejante manifestación por un tema medioambiental como el de HidroAysén. Algo cambia en el país. La sensación de fracaso de este sistema se da en todos los ángulos. Se está experimentando el fracaso de lo que aparentemente ofrece: bienestar, estabilidad, felicidad para las familias, abundancia, y sobretodo capacidad de mejorar el status que la gente tiene. Es decir, la gente se ha dado cuenta de la gran farsa del capitalismo desregulado que vivimos en Chile.



¿Cómo podríamos generar nuevamente un proyecto político de televisión para Chile?

Quizás replicando lo que se hace en países más desarrollados. Organizar grupos que formalmente se dediquen a hacer presente temáticas importantes en la sociedad y que la televisión ayuda a falsear y ocultar. Un fenómeno serio y grave, es el que ocurre con los mapuches, en cuanto a su problemática de tierras, de violencia policial constante que los somete a un régimen “democrático” diferente al de los demás chilenos. Todo esto no existe en la mayoría de las pautas de televisión. Existe solamente cuando son 4 los meses en huelga de hambre, o cuando algún incendio afecta a un importante estanciero de la región. La pauta noticiosa no toma en cuenta los procesos más serios y profundos que están ocurriendo y muchas veces noticias gordas, se pasan por alto simplemente, cuando no corresponden a lo que se ha ordenado destacar.


Hay mucha prensa independiente que está surgiendo, pero aún estando el esfuerzo de poner todos estos temas en parrilla informativa, no es capaz de seducir a la audiencia acostumbrada a los viejos esquemas del capital ¿Qué me recomienda para que mi abuela, mi tía, mi mamá, no caigan en esta trampa que les pone el sistema, para que entiendan que la realidad es la realidad y la televisión es la televisión aunque pretenda hacer creer que es reflejo de la realidad?

El conjunto de ideas dominantes es bien difícil de abolir. Por eso yo recomiendo paciencia, constancia, tenacidad para los efectos de convencer a la gente y hacerla profundizar un poco más en su propia experiencia y ver lo que realmente es el sistema y lo que es la vida. Muchos de los problemas son agudos para la gente y es fácil que adquieran conciencia de ellos, en la medida que puedan liberarse de este mundo de fantasía que la televisión crea en nuestras cabezas.

AGRADECIMIENTOS: A todos los que hicieron posible esta entrevista, y especialmente a Raúl Urrea y Carlos Paez.

domingo, septiembre 25, 2011



CUENTOS COMPLETOS
José Miguel Varas

(In Memoriam)


Prólogo


¿Son cuentos? Sí, pero más que los cuentos contados y releídos.

Son historias de un chileno dentro y fuera del país, llevándolo siempre a cuestas, los de un oyente de otros y de sí mismo, transmitiéndonos nuevas antiguas y duraderas, las perpetuidades de una vida larga pero precaria, haciéndola memorable.

La biografía de una chileno social, fragmentada en episodios salientes, discretos, escuetos, irónicos. El monólogo a nombre de una galería de personajes significativos que muchas veces sacan fuerza de carácter a costa de extremar su propia y dramática trivialidad de ánimos.

¿Muy complejos? Sí, por más que se rvelen en el estilo murmurado con sencillez por Varas. Ni abstractos ni alegóricos, sin embargo, del total de estas historias podría deducirse la alegoría moral de la manera de ser chilena.

Es la vida de Varas elevada-o reducida- a arquetipo. La variedad de los fantasmas nacionales viviendo en el país y reproduciéndose en otros lugares del mundo al mismo ritmo que durante todo el tiempo vivido hasta ahora por Varas.

El primer cuento data de 1947.
Todos son el hoy constante de su pasado que se vuelve repentinamente concreto, objetivo. Al autor no le gustaría que le dijeran que son historias de su vida en historietas dramáticas y cómicas a la vez. El protagonista es él mismo, en ocasiones poniéndose a la vista y en otras mirando tácito desde corta distancia.

Este libro es de Memorias.
Incluso el orden temático, entre lo Del Álbum hasta lo Del exilio y De Rusia, sigue una cierta cronología desde la niñez hasta la avanzada madurez.

Se nos presenta la integridad de un hombre real, que representa a una multitud, aunque no lo supiera ni quisiera. Talvez lo sabe, talvez hasta lo quiere.

Su prosa tranquila da lugar a la poesía de las situaciones más excesivas. Como en el último y prolongado relato, Formación de un académico, obra maestra en que culminan muchas otras que también lo son.

Las narraciones, impregnadas de humanidad cariñosa, revelan al mismo tiempo la omnipresencia del Mal que intenta vanamente suprimirla. Su conjunto significa un vade retro a la anti-humanidad. En ese sentido se trata de cuentos morales.

No es de mi incumbencia compararlos con los de antiguos o contemporáneos.

A mi juicio de lector encarnizado, no se parecen a los de nadie. Ni siquiera siguen servilmente los recursos y convenciones del género. Los grandes nombres con que se quisiese parangonarlos, Chéjov, Maupassant, o en Chile, Federico Gana, Manuel Rojas, no bastarían.

Acaso habría que recurrir a algún historiador que se ocupe con gran literatura de lo que Stendhal llamaba petiots faits vrais, pequeños hechos verdaderos, significativos, anécdotas cargadas de sentido y emoción hasta el máximo posible.

No solo son verosímiles, como corresponde a las ficciones, sino sobre todo verídicos.

Se admitirá que no cabe en prólogo resumir tramas de estos cuentos de escrito tan prolífico y prolijo como lo fuera Pirandello.

En cambio elegiré trazar un pequeño retrato incompleto de la persona José Miguel Varas Morel.

De familia de letrados criollos y antiguos en Chile, es un cristiano cultural que pasó por la más rigurosa escuela del siglo veinte, la de Marx y Lenin, para ser ahora nada menos que sí mismo.

Su madurez psicológica es admirable y le permite comprender cualquier conducta aunque es contrario a varias premisas, que no admite por moral, decencia y sentido de la belleza espiritual. Tal belleza la encuentra también en situaciones al parecer estrambóticas pero siempre humanas y en creaturas deformadas por el dolor pero iguales a sí mismas íntegramente, de una pieza, a pesar de lo antiguo y contradictorio a veces de sus vidas. Varas no es nunca equívoco frente a esto último; lo reconoce y pasa. Guarda una sonrisa que no es nunca un rictus.

Se interesa por todos los seres a su alcance; todos ellos son su prójimo.

Su apariencia, igual a su espíritu, es serena, digna, sencilla.

¿Soy demasiado apologético? Sea.

Lo considero el mejor cuentista de historias en mi mlengua chilena.


ARMANDO URIBE
Santiago de Chile, 2001

Fuente: Cuentos Completos, José Miguel Varas, Ed. Alfagura, 2001.

domingo, septiembre 11, 2011


El último encuentro con la vida

por José María Memet


A Salvador Allende

Qué puede hacer un hombre que está solo
-solo como el mundo me refiero-
sino vivir este combate por la vida
con tanta soledad que crece, aumenta.

Y en el rumbo que toma su mirada que es la nuestra
Nuestro pueblo-no es la herida que se abre
en el país, la llaga inmensa- es más perfecto,
es dejar la muerte allá tan lejos.

Y es que el su corazón que cae para siempre,
y es aquel que disparando para siempre
amo la patria, y es aquel que en esta muerte

- su sangre en esta hoja un hoyo enorme-
deja latir un corazón que al beso llega
y que otro hombre necesita en esta lucha.

Fuente: Pentagrama Poético

sábado, septiembre 03, 2011



Me gustan los estudiantes


por Violeta Parra


Que vivan los estudiantes,
jardín de las alegrías.
Son aves que no se asustan
de animal ni policía,
y no le asustan las balas
ni el ladrar de la jauría.
Caramba y zamba la cosa,
que viva la astronomía.

Que vivan los estudiantes
que rugen como los vientos
cuando les meten al oído
sotanas o regimientos,
pajarillos libertarios
igual que los elementos.
Caramba y zamba la cosa,
que vivan los experimentos.

Me gustan los estudiantes
porque son la levadura
del pan que saldrá del horno
con toda su sabrosura
para la boca del pobre
que come con amargura.
Caramba y zamba la cosa,
viva la literatura.

Me gustan los estudiantes
porque levantan el pecho
cuando les dicen harina
sabiéndose que es afrecho,
y no hacen el sordomudo
cuando se presenta el hecho.
Caramba y zamba la cosa,
el Código del Derecho.

Me gustan los estudiantes
que marchan sobre las ruinas;
con las banderas en alto
va toda la estudiantina.
Son químicos y doctores,
cirujanos y dentistas.
Caramba y zamba la cosa,
vivan los especialistas.

Me gustan los estudiantes
que van al laboratorio.
Descubren lo que se esconde
adentro del confesorio.
Ya tiene el hombre un carrito
que llegó hasta el purgatorio.
Caramba y zamba la cosa,
los libros explicatorios.

Me gustan los estudiantes
que con muy clara elocuencia
a la bolsa negra sacra
le bajó las indulgencias.
Porque, ¿hasta cuándo nos dura,
señores, la penitencia?
Caramba y zamba la cosa,
que viva toda la ciencia.



jueves, septiembre 01, 2011



¿Qué será de nosotros sin ellos?


por Cristián Warnken


¿Qué sucederá cuando se acaben las movilizaciones estudiantiles y la Alameda amanezca vacía, sin manifestaciones, y en vez de jóvenes disfrazados y caravanas y danzas, vuelvan los grises oficinistas de siempre a cruzar las mismas calles con la mirada perdida en el horizonte? ¿Qué sucederá cuando los mismos políticos vuelvan a decir las mismas frases de siempre y el país se sumerja otra vez en su estado de anestesiamiento general, el mismo que durante décadas aseguró una insana "normalidad", una paz de cementerio? ¿Nadie se hará preguntas entonces, nadie interpelará a la incoherencia, nadie levantará la voz para cuestionar las ideas hechas, los conformismos, y las inercias? No logro imaginarme que el país vuelva a ser el mismo que era antes de que empezara este inédito y ferviente movimiento estudiantil.

No podría aceptar que esta primavera colectiva haya sido sólo eso, una efímera primavera, como lo son todas las primaveras del hombre. Un jovencísimo Neruda, en un poema ganador de una Fiesta de la Primavera que se celebraba en el Santiago aldeano de hace varias décadas, a propósito del ímpetu de su generación que participó activamente en un cambio de mundo, decía: "Y van nuestras jóvenes almas henchidas/ como las velas de un barco en el viento". ¿Nos bajaremos todos de este barco que en estos meses nos ha hecho cruzar fuertes tormentas, pero también cielos abiertos y puros? ¿O volveremos a ser los sumisos consumidores de antes, los pasivos endeudados, los que se compraron a ciegas un modelo de vida alienante, sin cuestionamiento y con fatalista resignación? No me gustaría que volviera a triunfar el "peso de la noche", ese que ha permitido que los mediocres gobiernen sin que nadie los cuestione, ese que baja todas las varas morales y sólo se interesa en que suban las tasas de interés. No me gustaría ver a Chile otra vez dormido en sus laureles, en su autocomplacencia aspiracional, sin espíritu, sin ideales, sin pasión, sin riesgo, sin sueños. Un país temeroso del desborde, de la creatividad, del pensamiento libre. Un país que no lee ni el diario, un país que sólo se junta colectivamente para celebrar un gol o reírse de un chiste de doble sentido, pero que no se interesa por la educación y la cultura, un país apático y engreído. Un país viejo antes de nacer. ¿Qué haremos cuando los jóvenes saquen sus lienzos y ya no se escuche ondear sus consignas en el viento? ¿Qué haremos los días de lluvia cuando nadie salga a decir basta?

Ya veo venir la hora vestida de tedio y resignación, la hora más devastadora de todas. Es tan efímera la juventud, dura tan poco: "Juventud, divino tesoro,/ te vas para no volver./ Cuando quiero llorar no puedo,/ y a veces lloro sin querer". La juventud enciende las lámparas, la juventud enumera sin piedad nuestros errores uno a uno y nos lee la cartilla de nuestras incongruencias, nos saca de nuestros cómodos asientos, nos mueve el piso, nos trae espejos donde nos vemos a nosotros mismos instalados, cínicos, sin fe. La juventud es implacable y generosa, nos recuerda que estamos vivos y que estar vivos es arriesgar, es poner todo en duda de nuevo, es salir a la calle a darlo todo por lo imposible.

Cuando los jóvenes se vayan de estas calles, cuando sus voces no resuenen en nuestras almas, saldremos a pedirles que vuelvan, a exigirles que no se vayan nunca. Porque sin sus desmesuradas demandas nuestras vidas volverán a marcar el paso, y no moriremos como mueren ellos, los jóvenes, como héroes, como relámpagos en el cielo, sino que correremos el riesgo de irnos apagando, de agonizar como caricaturas de nosotros mismos, de nuestras traiciones interiores y nuestros tedios. ¡Que vuelvan siempre los jóvenes, vestidos de lo que sea, disfrazados de anhelos, para que nos cuenten a los adultos ese cuento que necesitamos para despertar y levantarnos de nuevo cada día!

Fuente: emol


domingo, agosto 28, 2011



Desde los cielos, Violeta volvió a la lucha


por Vanessa Vargas Rojas


La llegada de “Violeta se fue a los cielos” coincide con un Chile parecido a ella: despierto y atrevido. Pese a todos los obstáculos que la propia industria nacional le vuelve a poner a una de las más grandes artistas que haya nacido en esta tierra, Violeta supera otra vez las expectativas, sumándose, sin querer, a enriquecer el espíritu rebelde que por estos días posee a miles de ciudadanos y estudiantes.

Podría haber llegado hace años o hace sólo seis meses atrás y no habría sido lo mismo. “Violeta se fue a los cielos”, el filme del director chileno Andrés Wood, basado en el libro que el cantautor Ángel Parra escribió sobre su madre, no podía haber irrumpido en los cines en mejor momento.

Han pasado casi 50 años desde que Violeta escribió “me gustan los estudiantes porque levantan el pecho cuando les dicen harina, sabiéndose que es afrecho” y aunque el film de Andrés Wood no contempla una revisión profunda a la cara más política y combativa de la artista, verla viva en la impactante interpretación de Francisca Gavilán no deja de inspirar. Ya son muchos quienes la sienten como una de las nuestras e intuyen que hoy sería la primeras en sonreír con la hazaña de quienes enfrentan una de las estructuras más representativas de ese Chile injusto que ella siempre criticó.

“Por supuesto que Violeta también estaría apoyando a los estudiantes. Totalmente. La Violeta era una mujer que miraba de frente y decía lo que pensaba. En sus canciones está clarísimo”, aseguró Francisca Gavilán ante los pocos medios de comunicación que se han atrevido a preguntarle.

Hasta la película de Wood, los enamorados de la multifacética artista habían tenido que conformarse con imaginar diferentes versiones sobre su vida y su genuino carácter, abastecidos de mezquinas biografías. Quizás, hasta el momento, no eran más que sus propias canciones las herramientas que muchos tenían para construir el ideario de Violeta Parra. La que cantó con ira la pena de los mapuche y la hipocresía de las autoridades políticas y religiosas, dejando un legado de consignas que, quizás para su pesar, parecen más actuales que nunca.

“Los espectadores se van a encontrar en esta película con una Violeta dura, pero con sentido del humor; clara en sus ideas, pero también triste”, adelantó el director, meses antes del estreno. Y dejó a muchos aliviados de tener algo más profundo que una perspectiva biográfica. En efecto, lo que Wood ofrece en “Violeta se fue a los cielos” es un retrato sorprendentemente real, sin ánimos de pontificar a la artista, sino de mostrarla sin censura: con mal humor, orgullosa de su arte, celosa, altanera e infinitamente frágil. Esto, porque como explicó el mismo cineasta, “canonizar a Violeta es como matarla”.

CHILENOS QUIEREN VER A VIOLETA

Como otra amarga paradoja de la vida de Violeta, la cinta de Wood pudo estrenarse en sólo 21 pantallas del país, evidenciando el complejo escenario que debe enfrentar el cine chileno debido a las preferencias comerciales de los dueños de las salas de exhibición.

“Esta película tuvo una gran campaña de prensa, Violeta Parra mueve mucho, es una película relativamente grande, pero a la cola para los estrenos hay muchas películas chilenas que no tienen espacio, porque hay cuatro empresas que deciden cuál es el espacio de esas películas”, aseveró Wood.

En efecto, para la sorpresa de quienes obstaculizaron la llegada del filme a la mayor parte de las salas del país, “Violeta se fue a los cielos” recibió a 6 mil espectadores en su día de estreno. Ello, mientras sus 21 copias competían con las más de 100 salas donde eran exhibidas, respectivamente, las películas “Linterna verde” y “Los pitufos”. Finalmente, ante la desigual disputa, la cinta logró posicionarse como la tercera más vista durante el fin de semana pasado, con 79.705 espectadores.

Sin embargo, tras su éxito, fueron muchos los exhibidores que se pusieron en contacto con Wood para pedirle nuevas copias, razón por la cual se sumarán cinco cintas que pretenden llegar a Valparaíso, Temuco, Chillán, Talca y Valdivia. Por ahora, los habitantes de La Serena, que han manifestado su ira ante la ausencia de la película en la región, deberán seguir esperando.

SE SUMA BANDA SONORA Y SERIE EN TV

Quizás uno de los puntos más aplaudidos de la cinta de Wood fue la brillante interpretación que Francisca Gavilán hace de la artista. Dueña de un parecido físico incuestionable, la actriz se tomó en serio el desafío y aprendió a cantar, a tocar guitarra –siendo zurda, debió tocar como diestra- y el cuatro venezolano. Así, las canciones de la película son cantadas de principio a fin por Gavilán, quien sorprende con su talento musical y sentida interpretación de los temas.

El lanzamiento de la hazaña de Gavilán está a cargo de la productora Evolución y será estrenada en formato físico a fin de mes. El trabajo incluye la participación de Ángel Parra hijo en la guitarra y Cristián Heyne en la producción y ya puede ser escuchado online (http://soundcloud.com/violetalapeli/sets/violeta-se-fue-a-los-cielos).

Por otra parte, se ha comentado el acuerdo de realizar una miniserie sobre su historia, que sería eventualmente emitida a través de Chilevisión. Para ello se contempla utilizar gran parte del material restante de la película –casi 1 hora, según Wood- y filmar alrededor de 3 capítulos con una historia lineal sobre la vida de la artista.

Sin embargo, lejos de los grandes planes del cine y la TV –y de que Minera Escondida haya auspiciado parte de la cinta-, el regreso de su imagen numerosos carteles publicitarios en medio de la ciudad, no deja de inundar a muchos de un profundo orgullo, y ante todo, de un infinito agradecimiento hacia Wood o a quien sea que se le haya ocurrido traerla de regreso a empujar e inspirar los combativos días que hoy mueven a Chile.

Ficha Técnica

País: Chile

Idioma: Español

Duración: 110 min.

Censura: Todo espectador (7 años)

Género (s): Drama

Director: Andrés Wood

Actores: Francisca Gavilán, Cristián Quevedo, Patricio Ossa, Thomas Durand, Luis Machín, Vanesa González, Stephania Barbagelata, Roberto Farías

Guión: Andrés Wood, Eliseo Altunaga, Guillermo Calderón y Rodrigo Bazaes

Música: José Miguel Tobar y Miguel Miranda


Fuente: El Cuidadano



domingo, agosto 21, 2011



Imagen de Silencio


a Raúl Ruiz In Memoriam



El sueño se fue en un final de película

partió sin censura

a buscar el oscar

de los poetas malditos

o

La maldita poesía de lo hermoso

se pasó el último rollo

de cinéfilo enamorado



Tras los créditos

la cámara oscura de la muerte

registró su postrero fotograma:

imagen de silencio


sábado, agosto 06, 2011



Por cambiarlo todo


por Juan Pablo Cárdenas


Las movilizaciones y protestas tienen en gran mérito de hacernos descubrir que los problemas del país no son puntuales y que en todos ellos se demuestra la existencia de un modelo político y económico fatigado cuya vigencia hace imposible resolver a cabalidad las demandas educacionales, laborales, medioambientales y otras. La crisis que se extiende desde Tercer Mundo a Estados Unidos y Europa nos señala el fracaso de las ideas ultraliberales del capitalismo y la necesidad de que los estados asuman que la vida económica no puede autoregularse, que es necesario que la política intervenga para frenar los desbocados apetitos del capital y proteger a las naciones de la usura de los sistemas financieros y la explotación de los trabajadores. La desigualdad llegó ya a límites intolerables en las sociedades que, para colmo, presumen de democráticas y en ella está la explicación de la rabia social que se manifiesta en todo el mundo y que en Chile ya remece las calles y tantas conciencias que estaban dormidas.

El gobierno de centroderecha de Sebastián Piñera ciertamente pagará los platos rotos de dos décadas de pereza ideológica, del apoltronamiento de los concertacionistas en el poder y de la impunidad que le otorgaron a quienes diseñaron una institucionalidad viciada en su origen y ejercicio, desde que entrara en vigencia la constitución pinochetista y ésta misma fuera sacralizada después por reformas cosméticas e inconsultas con la ciudadanía. En un país que se ufana de sus millonarias reservas, cuando las empresas reconocen sus exitosos balances y la corrupción se ha hecho carne en las clases dirigentes, es indispensable que las demandas se expresen y los chilenos arriben a la convicción de que hay que cambiarlo todo y que, para ello, no hay más remedio que protestar y derribar esta realidad de injusticia y opresión.

Los estudiantes secundarios fueron lúcidos en diagnosticar que sus rezagos educacionales sólo serían efectivamente resueltos por una nueva institucionalidad. Los mineros comprenden mejor que otros la expoliación realizada por las transnacionales en nuestros yacimientos y las enormes posibilidades que tendría nuestro desarrollo si el cobre volviera a ser chileno. Ya no hay localidad en nuestro largo territorio que no sufra en carne propia la depredación de nuestra naturaleza, la apropiación de nuestros recursos hídricos y la descarada contaminación ejercida por la voracidad de los nuevos colonizadores. Después de siglos de discriminación es completamente razonable, además, que los pueblos indígenas opongan violencia al horror criminal practicado por quienes les arrebataron sus tierras y derechos. De esta forma es que las movilizaciones deben superar su dispersión y ser capaces de agregar a sus demandas específicas presión por una Asamblea Constituyente que defina las bases de un genuino orden republicano y democrático. Una solución estable, sin duda, no puede agotarse en la posibilidad de que se abran las arcas fiscales para resolver las demandas de la educación, frenar la materialización de algunos proyectos monstruosos para nuestro patrimonio natural o lograr que los salarios se reajusten uno o dos puntos más.

Es necesario asimismo, que los chilenos renunciemos a la tentación de confiar la solución de nuestros problemas en los eventos electorales manejados por la clase política, cuando ya se sabe que siempre son los mismos los que terminan rotándose en el poder, cuanto las mismas ideas y vicios los que se delegan de una administración a otra. Por esto, es necesario propinarle a los partidos del duopolio electoral el más amplio repudio ciudadano, logro que puede hacerse mucho más contundente en la renuencia al sufragio que votando una y otra vez por el mal menor que en los últimos comicios marca principal preferencia ante la pobreza de opciones. La historia universal demuestra que el gobierno del pueblo sólo se hace factible cercando la institucionalidad viciada, impidiendo que los despropósitos mantengan gobernabilidad, abandonando, además, la idea de que los políticos pervertidos puedan reconvertirse a las buenas causas. Es preciso confiar decididamente en las organizaciones propias y en los nuevos liderazgos. Qué duda cabe que el fracaso de la Transición se explica en la errónea confianza que se le depositó a muchos de los responsables y cómplices del quiebre institucional de 1973. Muchos de los cuales modificaron sus radicales discursos del pasado por el discurso y las prácticas más abyectas de sumisión al neoliberalismo.

Estos ejemplares meses de protesta demuestran que es en la calle donde se forjan las mejores ideas y esperanzas. Es cosa de observar la patética actitud de quienes buscan subirse al carro de la victoria de los estudiantes, trabajadores y de toda la sociedad civil movilizada. Pero, nada podría ser más lesivo para el logro de tanto esfuerzo , solidaridad y sacrificio que concluir en arreglos cupulares y tramitaciones legislativas lo que se debe amarrar directamente entre las autoridades de turno y las organizaciones en rebeldía. Para que éstas, con los logros amarrados, puedan avanzar a una fase superior de lucha, como es la deposición de esta realidad actual que hace de Chile, país rico, uno de los más desiguales de la Tierra y en que los todopoderosos empiezan a inquietarse, por fin, por la manifestación arrolladora del descontento.


Fuente: radio.uchile.cl

Foto: 4 de agosto, Edificio Gimpert, PUCV. (Sandra Tapia)

domingo, julio 24, 2011



Amy Winehouse: Dejar la vida en la canción


por Mauricio Jürgensen


Quizás no tuvo el temperamento ni la calma. Pero nadie, ni siquiera los más morbosos con su derrumbe físico y emocional, podrían discutir algo que, de seguro, será una verdad absoluta de aquí en adelante: que Amy Winehouse fue lejos la más talentosa de su generación.

La trágica heroína del soul inglés debutó a los 19 años de edad con Frank (2003), un disco del que pocos se enteraron en su época, pero que ya alertaba sobre la aparición de un talento inusual para la historia reciente del pop británico. Por su estilo sofisticado y negroide, y esa mezcla de soul de la Motown y jazz de salón, se ganó comparaciones con Nina Simone y Erykah Badu y bastaba un breve repaso por canciones como In my bed o Help yourself para aquilatar la distancia que tempranamente tomaba de nombres como Joss Stone o Corine Bailey Rae, hasta entonces, las dos niñas mimadas del "neo soul" inglés.

Pero aunque impecable de factura y de buen rendimiento comercial, a Frank le faltaba voz propia y un par de canciones memorables. Y fue precisamente eso lo que abundaba en Back to black (2006), un disco que, situado en los días en que estaba de moda el revisionismo musical, supo encontrar identidad y no ser sólo una bien manufacturada réplica de época.

Habían corrido sólo tres años, pero esta era otra mujer. Y no sólo por el moño exagerado, el exceso de maquillaje y una delgadez que ya a esa altura resultaba inquietante: Amy Winehouse ya había entendido que el soul se canta, precisamente, con alma y que las cuitas personales deben ser parte del repertorio cuando lo que se busca es la posteridad. En Back to black apareció la Winehouse que será difícil de olvidar: una cantante más preocupada del fondo que de la forma (incluso, tomando en cuenta que este disco era una joya quirúrgica del sonido clásico del soul, gracias al productor Mark Ronson) y más interesada de las sutilezas que del género que la amparaba. En breve, más madura.

Rehab fue el primer sencillo y resumía la cruel ironía personal que terminaría quitándole la vida, pero allí también aparecían joyas como Love is a losing game y Tears dry on their own. Fue aquí que Winehouse entendió que la gracia no era cantar como vieja ni sonar como negra: sino más bien dejar la vida en cada canción. Un lema que ayer se escribió de manera literal.

Fuente: La Tercera

jueves, julio 14, 2011



La vida es al arte del encuentro


por Facundo Cabral

Como los budistas, sé que la palabra no es el hecho. Si digo manzana, no es la maravilla innombrable que enamora el verano. Si digo árbol, apenas me acerco a lo que saben las aves. El caballo siempre fue y será lo que es, sin saber que así lo nombro.

Sé que la palabra no es el hecho, pero sí se que un día mi padre bajó de la montaña y dijo unas palabras al oído de mi madre… Y la incendió de tal manera que hasta aquí he llegado yo, continuando lo que mi padre comenzó con algunas palabras.

Nacemos para encontrarnos: la vida es el arte del encuentro.

Encontrarnos para confirmar que la humanidad es una sola familia y que habitamos en un país llamado “Tierra”.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la Tierra es tan corto, que sufrir… es una pérdida de tiempo. Somos hijos del amor, por lo tanto nacemos para la felicidad -fuera de la felicidad son todos pretextos- y debemos ser felices también por nuestros hijos, porque no hay nada mejor que recordar padres felices.

Además, el Universo siempre está dispuesto a complacernos, por eso estamos rodeados de buenas noticias. Cada mañana es una buena noticia. Cada niño que nace es una buena noticia. Cada cantor es una buena noticia, porque cada cantor es un soldado menos. Por eso hay que cuidarse del que no canta, porque algo esconde.

Eso lo aprendí de mi madre que fue la primera buena noticia que conocí. Se llamaba Sara y nunca pudo ser inteligente porque cada vez que estaba por aprender algo, llegaba la felicidad y la distraía. Nunca usó agenda porque sólo hacía lo que amaba y eso se lo recordaba el corazón. Se dedicó a vivir y no le quedaba tiempo para hacer otra cosa.

De mi madre también aprendí que nunca es tarde, que siempre se puede empezar de nuevo.

Ahora mismo, le puedes decir basta a la mujer o al hombre que ya no amas, al trabajo que odias, a las cosas que te encadenan, a la tarjeta de crédito, a los noticieros que te envenenan desde la mañana, a los que quieren dirigir tu vida. Ahora mismo le puedes decir basta al miedo que heredaste, porque la vida es aquí y ahora mismo.

Caminando comprobé que nos vamos encontrando con el otro, lenta, misteriosa, sensualmente. Porque lo que teje esta red revolucionaria es la poesía. Ella nos lleva de la mano y debajo de la luna, hasta los últimos rincones del mundo, donde nos espera el compinche, uno más, el que continúa la línea que será un círculo que acabará el planeta.

Esta es la revolución fundamental, el revolucionarse constantemente para armonizar con la vida, que es cambio permanente, por eso nos vamos encontrando fatalmente para iluminar cada rincón. Que nada te distraiga de ti mismo, debes estar atento porque todavía no gozaste la más grande alegría ni sufriste el más grande dolor. Vacía la copa cada noche para que Dios la llene de agua nueva en el nuevo día…

Vive de instante en instante, porque eso es la vida…


Fuente: facundocabral

Imagen: "Baoab Tree", Bret Campbell mosaic mural