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domingo, junio 13, 2010


Teatro-testimonio

"La Ana no puede llorar"




Recuperar la memoria

Vigencia: La síntesis y una sencilla propuesta visual caracterizan La Ana no puede llorar. La escenografía está definida por una decena de marcos colgantes, metáforas de ventanas y puertas, pero también de marcos de fotografías, como alusión al recuerdo. Cuando desapareció su familia, Ana González de Recabarren se dio cuenta que no tenía un buen registro fotográfico de ellos. De ahí en adelante le tomó foto a todo lo que hizo y vio. En este sentido, el vacío de los marcos tiene que ver con la ausencia de la familia, espacio en blanco que en momentos se llena con imágenes de sus recuerdos.

Mutación: En la obra también se utilizan elementos mínimos para diferenciar personajes: es un montaje con roles dobles, mutación que pulsa el recuerdo con asociaciones borrosas, en que resaltan los momentos reales.

Testimonio: El relato oral tiene valor histórico, porque construye y reconstruye a través de la memoria aspectos de la vida del país.

Elenco: Gran Circo Teatro (Rosa Ramírez, Lilian Vásquez, Gonzalo Pinto, Giovani Angelo, Micaela Sandoval).

Dirección: Mabel Guzmán

Dramaturgia: Patricia Araya


Fuente: Punto Final

miércoles, enero 27, 2010



"Corazón de carbón"

Latidos que arden


por Leopoldo Pulgar Ibarra


Aunque leyeron harto sobre el tema e, inevitablemente, rondaron por sus cabezas las potentes imágenes de Lota y Baldomero Lillo alojadas en la memoria chilena, los integrantes de la compañía La Mancha no qusieron hacer una obra con ataduras biográficas ni geográficas. Por eso la ficción recorre Corazón de carbón, en historias que circulan por la arteria de un pueblo que fue situado en el sur de Chile, sin especificar, pero con la extracción del carbón como protagonista material del relato y gran territorio capaz de acoger (y tragar) a quienes deambulan por allí.

Su director, Rodrigo Malbrán, precisa que el torrente dramático tendrá como referencia el año 1900, un fin y comienzo de siglo que, en Chile, contó con una producción nacional promedio de 800 mil toneladas del negro combustible. En este montaje no hay clown, ni bufones, personajes con los que habitualmente se identifica a este grupo teatral. Y el vestuario de los 24 actores y actrices dará cuenta de esa cronología.

Tragedia y melodrama correrán por la arteria central de la obra. La trama dice que Aurora y su autista hermano, Ernesto, son huérfanos y que luego de emigrar de un pueblo a otro, desembocarán en este mundo creado por La Mancha. Para sobrevivir, la muchacha se viste de hombre y logra un puesto de trabajo en las faenas mineras. Por carriles secundarios se canalizan cinco tramas: una de las cuales protagonizan los tres hermanos propietarios de la mina y sus peleas familiares. Importante será la historia de la más joven: a los 14 años fue mamá, pero su padre regaló al recién nacido. Otra línea dramática gira alrededor de la Loca del Pueblo, una mujer que vaga enlutada.

Malbrán cree que el conocimiento que se tiene sobre lo que fue para el país la explotación del carbón, y otros hitos históricos, ayudarán al espectador a situarse en la época.

¿Qué fuentes nutrieron la creación de este montaje?

"Leímos harto e hicimos muchas entrevistas a gente que vivió esa época. Nos basamos también en Charles Dickens y el trazo rotundo de sus personajes. Y al momento de dirigir, me basé en cinco western, pues quería una obra llena de acción, cinematográfica, con esa épica que había entre los personajes y los vastos lugares geográficos donde ocurrían las cosas".

¿Se busca revalorar una catividad productiva en decadencia?

"La obra es un canto y una alegoría de aquella época. Nosotros queremos traspasar la experiencia de personas que, aunque vivieron días difíciles y complicados socialmente, llenaron de alegría y poesía su entorno y mantenían tradiciones muy significativas para la comunidad. Había un sentido solidario y una ética laboral que ya no existe. Además, la explotación del carbón a nivel mundial coincide con la revolución industrial y el inicio del capitalismo".

Relaciones profundas

Corazón de carbón, corazón oscuro...

"Claro, pero también el carbón tiene la virtud de arder y calentar con su propio fuego, no como los diamantes que necesitan el sol para brillar. El carbón tiene calor propio. La gente del carbón es estoica, recia, sin los sentimentalismos de hoy, que son enfermantes".

¿Minero-montaña=campesino-tierra?

"Sí, pero con una gran diferencia. El campesino siembra y tiene un sentido circular del tiempo, ya que su vida y su futuro no dependen de él, sino del paso del tiempo, de una fuerza ajena a su voluntad. Cuando mete el dedo en la tierra, la tierra cede, porque es una materia muy dúctil y flexible. En cambio cuando el minero golpea la roca se resiente todo el cuerpo. Además, el futuro depende de él. Al golpear, destruir y entrar en la roca compromete todo el cuerpo y construye su carácter. Los mineros entran y salen del trabajo a oscuras. Y bajo el mar. En nuestra obra hay accidentes, derrumbes, duelos a muerte, de todo..."

Y el amor...

"Obvio, el amor siempre estará presente... Igual que otro concepto terrible, la esperanza: una invención del ser humano para aguantar y esperar un futuro mejor. Uno cree que la historia se desarrolla en espiral, pero en realidad se repite".

(Compañía La Mancha, Teatro Matucana 100, del 7 de enero al 7 de febrero)

Fuente: Punto Final




miércoles, enero 21, 2009




Teatro de la Memoria en Villa Grimaldi


por Óscar Castro


¡Qué historia!


Cuando me llamaron a París para preguntarme si me entusiamaba ir a hacer una animación teatral al "Parque de la Paz" aprovechando ese enorme movimiento de artes escénicas que se produce a cada inicio de año.


Mi respuesta fue positiva pero sin entusiasmo. En la conversación con mi amigo Pedro Matta, mi interlocutor poco a poco me fue entusiasmando. A medida que me iba enunciando todas las infraestructuras que se habían instalado en el lugar para realizar actividades con el fin de preservar el presente de la memoria, en mi cabeza fueron desfilando las actividades teatrales que organizábamos en los campos de concentración en una actividad que habíamos bautizado: "Los Viernes Culturales". Ese día los comedores de la prisión se transformaban en teatro. En cartelera todas las semanas un nuevo espectáculo ya que el público era siempre el mismo.


En el campo de concentración compartimos momentos inolvidables de una extraña felicidad compartida. Porque reímos tanto como lloramos. Imagínense entonces cuánto reímos porque sufrimos tanto como amamos así que imagínense otra vez cuánto amamos.


Los que sobrevivimos esos oscuros momentos históricos descubrimos en prisión que los que ganan no son los más fuertes sino los que se saben adaptar.


En los campos de concentración había una gran actividad que iba desde el compartir conocimientos a jornadas deportivas. De concursos de literatura a una creación artística en artesanía en diferentes materiales que iban de la lana a los metales pasando por el cuero y la madera. Talentos que teníamos todos y que descubríamos al cotidiano de esos días de encierro insoportable.


Era una vida de una intensidad tan sorprendente que no teníamos tiempo para nada. Las agendas de los presos estaban llenas de actividades. Conferencias sobre la alimentación dadas por médicos prisioneros. El descubrimiento de galaxias. En la iniciación a la astronomía, especialidad de un compañero apasionado por las estrellas que venía de Punta Arenas. Si sumamos a eso los cursos de Historia del Arte entregados por el catedrático Leonardo León, ex profesor de esa materia en la Universidad de Chile. Dar una cita para inventar otro prpoyecto entraba directo a un delirio surrealista.


Esta semana no puedo.

¿Y la próxima?

¿La próxima? Sí. El martes entre el campeonato de ajedrez y el curso de inglés me quedan unos quince minutos. Siempre que no salga en libertad en los próximos días.


Los próximos días tienen semanas muy largas así que nos veremos el martes.


Si usted lo piensa así mi respuesta es: De acuerdo.


Así era nuestra vida. Habíamos ganado. Nos adaptamos con creatividad a esta dura prueba a la que nos había sometido la vida. Los militares eran expertos en reprimir y en asesinar. Eran ellos los que convivían con la muerte, nuestra resistencia era y será siemple. la Vida. Hay que combatir la muerte con la vida. Esa consigna es una divisa universal.


Sin duda, al interior del campo de concentración teníamos más "libertad" que al exterior de las alambradas. El Criminal Cinco Estrellas tenía preso a todo el país. Al interior de la prisión se discutía de política. Los partidos de izquierda existían y sus dirigentes estaban representados en el "Consejo de Ancianos". Fue así que un día decidimos que los hombres más libres de ese infierno al que nos habían condenado los militares éramos nosotros, y que las alambradas en esta magnífica metáfora era una especie de frontera que nos separaba de ese país en prisión.


Mi dominio fue el teatro en todas sus formas. Utilizando la cancha de fútbol para representaciones masivas y nuestro teatro municipal construido cada viernes con las mesas que servían de escena y los bancos se transformaban en cómodos sillones de terciopelo rojo para los espectadores. Así fue porque la imaginación es los ojos del alma.


Entonces ir a hacer teatro al Parque de la Paz con mis comediantes de esos días de infortunio será un acontecimiento único. En aquella época los que formamos parte de ese grupo teatral teníamos entre 25 y 35 años. Hoy los mismos tenemos entre 60 y 70 años. Eso es prueba más que suficiente de la victoria de los que se adaptaron en esas injustas circunstancias para seguir cantándole a la vida y a la tierra porque cantando se funda la patria y porque sino cantamos la tierra se muere.


Ese canto nos forjó en el alma paa siempre la idea que otro mundo es posible.


En enero démonos la cita de honor de volver a vernos. Que lleguen los que trabajaron en los telares. Los metaleros. Los del cuero también junto con los que con la madera hacían magníficas esculturas. Los poetas, los cantores. Ahí todos juntos contemos lo vivido y que no quede duda que a pesar de nuestras batallas sin destinos, de nuestras victorias fracasadas, que, más allá de esto y de lo otro, la vida es una maravilla. Convencidos que la vida sólo por ser vida es un milagro.


Programa:


Viernes 16: "Casimiro Peñafleta. Preso Político".

Sábado 17: "Érase una vez un Rey".

Viernes 23: "El Vuelo del Cuervo".

Sábado 24: "El Exiliado Mateluna".


Funciones a las 20 horas.

Avenida José Arrieta 8401, Peñalolen

Contacto: Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi


Nota: Óscar Castro es actor y dramaturgo.

Fuente: The Clinic

sábado, enero 10, 2009

El Teatro se toma los barrios
por Fernando Barraza
Once obras se presentan este mes de enero en diecisiete comunas de la Región Metropolitana, para deleite de miles de santiaguinos, que podrán asistir totalmente gratis.
Tanto o más que por las altas temperaturas, este verano se caracterizará por el verdadero vendaval de teatro, que inundará calles, plazas y barrios de la Región Metropolitana, permitiendo a los capitalinos, darse un festín gratuito de cultura y arte, sin moverse de su comuna.
La edición 2009 del Festival Internacional de Teatro Santiago a Mil se tomará las calles de diecisiete comunas, incluidas Santiago, Peñalolén, Pedro Aguirre Cerda, Lo Prado, San Joaquín, Macul, La Cisterna, Talagante, La Granja, Maipú, Pudahuel, Conchalí, Quinta Normal, Melipilla, Las Condes, Providencia y San Bernardo.
Sus habitantes tendrán el placer de echar a volar la imaginación gracias a las presentaciones de once obras, dentro de las que se cuentan montajes de China, Corea, España, Francia y Chile.
Violeta
Violeta, con una hora y diez minutos de duración, está inspirada en la oibra de Violeta Parra y con música de su hijo Ángel, "Violeta", y es un espectáculo de excelencia para espacios públicos, inspirado en la diversidad artística de la catautora chilena, bajo la dirección de Rodrigo Pérez.
La figura emblemática de la artista chilena, así como la totalidad de su obra, nos ofrece un rico, extenso y profundo material, con ejes narrativos que se centran en los hitos seleccionados del libro "Violeta se va a los cielos", de Ángel Parra. Sin embargo, el espectáculo, más que rescatar la narración biográfica de la artista, da cuenta de su poética ligada profundamente a nuestra tierra y al mundo popular.
Ficha
Obra: "Violeta"
Dirección: Rodrigo Pérez
Compañía: Teatro La Provincia
Co-Producción Festival Internacional Santiago a mil- Teatro La Provincia.
Fuente: El Siglo

martes, enero 06, 2009


SEXTO ENCUENTRO DE

TEATRO PORTEÑO

Independiente

7 al 11 de enero de 2009

¿Capital Cultural sin salas de teatro...? Igual la hacemos!


La Compañía de Teatro La Peste invita a conocer algo más sobre estas iniciativas independientes que en los últimos diez años han permitido el desarrollo de la actividad teatral en Valparaíso, frente a la escasez de espacios e infraestructura públicas para llevarla a cabo.


Casa TIAO (Trabajadores Independientes de Artes y Oficios)

Un espacio liberado y abierto hace dos años, surge a partir de la carencia de lugares habilitados para realizar tanto muestras de tipo escénicas como musicales y de artes visuales. Su medio de financiamiento es la autogestión, organizada por los habitantes de la casa y otros grupos.


Sala multipropósito Parque de Las Artes, Violeta Parra

Esta sala está dioseñada para albergar las iniciativas que impulsa el Centro Cultural Playa Ancha en sus tres ejes de gestión: capacitación, creación y extensión, los que a su vez cimientan las bases del proyecto, Escuela Popular de Artes Escénicas.


Espacio Fábrica

Una fábrica de radiotransmisores y plásticos en desuso, a los pies del cerro Polanco, es recuperada el año 2007 como espacio de ensayo, talleres y oficios de arte; todo gracias a la confluencia de distintas personas, colectivos y compañías.


Teatro Museo del títere y el payaso

El Teatro Museo es un espacio único en Chile, donde convergen dos disciplinas artísticas: títeres y payasos. Con una exposición permanente de muñecos y la historia del clown. Y exhibición de obras.



Ex recinto penitenciario de Valparaíso, convertido hace 8 años en espacio público y para el desarrollo de las artes y la cultura gracias a la perseverancia de artistas, creadores y vecinos porteños.


Teatro Mauri

El ya mítico Teatro Mauri de Valparaíso, es un espacio que por años ha albergado el desarrollo y exposición de las artes escénicas de nuestra ciudad, hoy convertido en centro cultural y espacio de exhibición y difusión.



lunes, noviembre 10, 2008



Mericrismas Peñi


Teatro Público


Por Leopoldo Pulgar I.


Tres jóvenes viajan al sur; en apoyo de la lucha mapuche, están dispuestos a quemar un llamativo símbolo navideño, instalado en plena Plaza de Armas de Temuco. "Son chilenos y realizan esta acción como una forma de repudio contra las injusticias que afectan al pueblo mapuche", subraya Patricia Artés (27), directora del montaje Mericirsmas Peñi, de la compañía Teatro Público.

De alguna manera los protagonistas de la obra, interpretados por Cristián Lagreze, Javiera Zeme y Martín Muñoz, siguen un raciocinio que se parece bastante al pensamiento del grupo teatral. Ese proceso reflexivo y sus conclusiones fueron recogidos en un texto desarrollado en conjunto con Pablo Paredes, poeta y dramaturgo. Algo similar se había hecho para la obra anterior, Desdicha obrera, una tijera clavada en el corazón.

Alega Patricia: "Creemos que los creadores deben tomar parte de la vida del país, plantear una opinión crítica y asumir una posición política frente a los hechos".

Sabotean el árbol de Navidad, un símbolo de paz...

"El símbolo que utilizamos en este montaje tiene varias lecturas. El pino tiene que ver con los objetivos industriales y comerciales de la reforestación en la Región de la Araucanía, y con el desastre ecológico que provoca esta especie, responsable de la desaparición de los árboles nativos; porque el pino quema la tierra. Además, el árbol de Navidad de la Plaza de Armas de Temuco lo instaló la Pepsi Cola, transnacional que en la obra simboliza al Estado y la propiedad privada.

También se puede hacer otra lectura: una crítica a la imposición cultural de la religión católica. Al usar un árbol de Navidad como elemento teatral y símbolo que se destruye no lo hacemos por faltarle el respeto a una costumbre, sino para opinar respecto de esta imposición cultural. Además, no hay que olvidar que la Navidad es una fecha manoseada por el mercado, y eso sí que es una falta de respeto".

En territorio ancestral

Sólidas percepciones y convicciones sobre el acontecer del país, y un largo trabajo de investigación histórico-social son los soportes de este montaje teatral. Dice la directora Patricia Artés: "La situación del pueblo mapuche es algo no resuelto. Les quitan su territorio, sufren marginación y pobreza, los vertederos de Temuco los instalan cerca de sus comunidades... A esto se agrega la represión política, los testigos cubiertos, la represión física brutal contra niños, mujeres y casas... Es aberrante que en los gobiernos democráticos sigan ocurriendo violaciones a los derechos humanos".

Entonces, hay un objetivo socio-político...

"Queremos investigar y exponer, a través de la dramaturgia y la puesta en escena, las diversas aristas del conflicto mapuche, acentuando sus variantes políticas y socioeconómicas. Al mismo tiempo, reflexionamos en torno a la integración de los pueblos indígenas en el proyecto de país que construimos sobre los pilares del modelo neoliberal. El llamado 'conflicto mapuche' es una herida en el proyecto de integración del país. Genera un alto impacto en la opinión pública. No hay que olvidar que en marzo de 2007 el Comité de Derechos Humanos de la ONU llamó al gobierno chileno a terminar con la violencia policial contra los mapuche, a realizar consultas previas respecto de proyectos de inversión en territorios indígenas, y a la modificación de la ley antiterrorista para garantizar el respeto de los derechos humanos de los pueblos indígenas".



Fuente: Punto Final

jueves, octubre 16, 2008



El monólogo del profe

Por Guillermo Calderón, dramaturgo y director de la obra CLASE


Mi papá era normal, mi mamá era normal, mis hermanos eran normales.
Crecí en una casa.
Comí arroz con huevo.
Tomé jugo en polvo rojo cancerígeno.
Hubo juguetes que nunca tuve.
Pedí un piano, no me lo compraron.
Pedí una hermana, la tuvieron.
Pedí conocer la nieve, me llevaron al Cajón del Maipo.
Aquí viene la parte triste.
En mi casa no había libros.
Sólo cariño.
Mis padres tenían un corazón grande y la mirada simple.
No tenían libros.
A veces llovía y llegaba el otoño pero todo lo que sentíamos se quedaba ahogado aquí porque sabíamos pocas palabras.
Partí tarde.
Todos esos ministros crecieron mirando dinosaurios.
Los criaron para ser dueños.
Los llevaron a llorar a conciertos.
A museos de arte llenos de cuadros colgados.
Al mar.
A visitar a los abuelos que tenían libros.
Les hablaban en francés o en inglés.
Les silbaban canciones de películas.
Les enseñaban a callarse.
Yo podría haber volado.
Si hubiera crecido como esa corte yo habría llegado.
Pero ahora estoy tan lejos.
Yo tenía mucho potencial.
Cuando dibujaba a mi familia le ponía uñas.
Pero partí tarde.
Cuando yo iba en los números, ellos iban en las letras.
Cuando yo decía no, ellos decían yes.
Cuando yo tenía ideales, ellos tenían cumpleaños.
Y cuando yo tuve problemas, ellos estaban enamorados.
No sé si sabes, pero los que nos educamos solos y atrasados tenemos que pasar por etapas para convertirnos en hombres.
Tenemos que pasar etapas con problemas.
Tenemos que pasar por una etapa en la que no podemos estudiar porque queremos jugar en la calle con los amigos.
Y otra etapa en la que no podemos estudiar porque nos enamoramos de una niña que vive lejos.
O no podemos estudiar porque pasamos una etapa perdidos o embriagados.
Pero felices.
Mirando las estrellas.
Una etapa en la que no queremos que el sistema nos trague.
Una etapa de vagar por el sur con amigos que no valen la pena.
Una etapa de no ir a clases y caminar.
Una etapa de leer libros argentinos.
Y esas etapas son la que tenemos que superar para descubrir quiénes somos.
Y no lo descubrimos nunca.
Pero descubrimos que nuestra juventud no ha sido fascinante.
Y mientras tanto los hijos de los ricos estaban estudiando.
Mientras nosotros nos acostábamos con nuestras compañeras de curso, ellos estaban aprendiendo a ser dueños del mundo.
A ser maravillosos.
A tener una vida fascinante.
Mientras nosotros perdíamos el tiempo en vivir, ellos aprendían la ciencia y la industria.
Y los trasplantes de corazón.
Y a nosotros, los verdaderos, nos dejaron las humanidades y las letras, que creo que a veces nos hacen un poco felices.
Por eso llegué tarde.
¿Y sabes lo que pienso?
Pienso que yo lo habría hecho mejor.
Yo podría haber solucionado problemas graves.
Yo podría haber plantado bosques.
Yo podría haber construido pirámides.
Yo podría haber logrado que todos fuéramos iguales.
Pero eso nunca se va a saber porque siempre voy a se un profesor indignado, siempre sabiendo que no pude desarrollar mi potencial.
Porque yo tenía mucho potencial.
Pero en mi casa no había libros.
No puedo cambiarme de clase.
Todos pasan de curso y yo me quedo en la misma clase.


Fuente: The Clinic