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domingo, septiembre 15, 2013



EL GRAN EXPERIMENTO DE VÍCTOR JARA

por Roka Valbuena

Se cumplen, también, 40 años de la muerte de Víctor Jara. Esta es la historia de su único disco rockero. Ese disco que hizo con los Blops.

En pleno 11 de septiembre, sin riesgos de ningún tipo, Eduardo Gatti, tendido en un sofá de madera, allí, en su casa tranquila de Chicureo, rodeado de treinta y ocho árboles, mira con profundidad el techo y lo confiesa:
-Un día Víctor Jara me quiso conocer.
-¿Por qué lo quiso conocer?
-Víctor quería hacer el disco más loco de su vida. Y me pidió ayuda.
-¿Y cómo era?
-Muy amable.

A principios de 1972 le informaron al cantante joven, Eduardo Gatti, miembro del grupo Los Blops y militante activo de las guitarras eléctricas, que el cantante más maduro, el señor Víctor Jara, una leyenda que vestía bluyines, lo quería conocer.
-¿Pasó algo?-preguntó- Gatti, con nervios.
-Quiere escucharlos.
¿Víctor Jara, el artista modelo de la Unidad Popular, el campeón de la proptesta lírica, ese hito del pueblo está conectado al rock imperialista? se interrogó internamente Gatti. ¿Víctor Jara-siguió pensando Gatti-ese talentoso de metro sesenta, al que vi por primera vez en la Peña de Los Parra, allá por el año 1965, y de quien, en ese preciso instante, me enamoré en un sentido artístico?¿Víctor Jara quiere conocer a Los Blops, un grupo de rebeldes con piel clara emergidos del Colegio Grange?
-Sí-le dijeron.
Los Blops, en ese entonces, tocaban música con dinamita. Vivían en comunidad. Y, en la era del hippismo, solían reventar la batería con profunda conmoción psicosocial. Eran parcialmente asistémicos. Escuchaban a los Rolling Stone. Creían en el grito anglosajón.
-¿Y Víctor cuándo quiere conocer a Los Blops?-dijo Gatti.
-Un día de estos- informaron.
Y una tarde en que Los Blops estaban ensayando alaridos, una voz filtró la novedad:
-Señores, está aquí Víctor Jara.
Los Blops se congelaron.
Orrego, uno de los fundadores, cruzó una mirada aterrada con Villalobos. Villalobos cruzó una mirada aterrada con Gatti.
-Que pase-señaló con entereza Eduardo Gatti.

"Utaa", dice ahora Gatti, ya de regreso en el siglo 21.
"Yo casi me desmayo: ni más ni menos que Víctor Jara venía a ver un ensayo de Los Blops".
-¿Y qué hicieron, Eduardo?
-Tocamos.
-¿Lo deslumbraron?
-Es que por los nervios tocamos como las huevas.
-¿Qué?
-Estábamos muy afectados sicológicamente.
-¿Qué hizo Víctor Jara?
-Escuchó con atención cuatro de nuestras canciones nerviosas.
Al finalizar se acercó a los muchachos y dio un veredicto que a Gatti, conjuntamente al de 1972 y al de 2013, no se le olvidará jamás.
-Amigos, ustedes tienen un tesoro. Cuidenlo.

Víctor Jara estaba cuerdo, pero, musicalmente tenía objetivos lunáticos. Su música se sustentaba en la guitarra de madera y en palabras poéticas. Pero un día despertó obsesionado con la bulla del rock. Quería darle sicodelia a su disco "El derecho de vivir en paz".
Quería que ese disco tuviera el rock de Los Blops.

-Podría haber elegido a cualquier otro. A Los Jaivas, a cualquiera. Eligió a Los Blops. Nunca supe por qué- recuerda Gatti.
Eran dos clases sociales en un solo disco. Ex alumno del Grange, ícono de la elegancia burgués, junto al famoso activista. Bohemios rubios que habitaban La Reina, la comuna de los desadaptados de la elite, acompañando con intensidad al poeta del proletariado.
-Víctor incluso nos invitó a su casa.
Pero su casa quedaba en Las Condes y su esposa era rubia. Las casitas del barrio alto eran la vivienda de Jara. Los Blops lanzaron tallas al respecto. Víctor Jara nunca se molestó.
-¿Cómo fueron esos encuentros?
-Una tarde estrenó una canción nueva. Se llamaba "Te recuerdo Amanda".
Chuta, dice Gatti, imagínate, el estreno de un hit planetario en un living normal. Ahí debutó un hallazgo. Los Blops y Jara ya compartían hasta la más mínima nota musical.
Lo malo, admite el compositor, fueron los reclamos de la izquierda fundamentalista. Alegaban lo siguiente: "¿Cómo nuestro Víctor Jara se mezcla con pijes finos?".
-¿Y qué pasó con el disco?
-Lo terminamos y la DICAP confiscó todas las copias. Argumentaron que no era un disco digno para el pueblo.
Víctor Jara, apenas supo, fue a las oficianas pertinentes y, tras un par de gritos sin partido político, exigió que liberaran las copias.
-Víctor Jara era un genio, pero tenía su carácter-recuerda Gatti.
El disco, tras una detención que duró 24 horas, fue dejado en libertad.

Ahora, en este 11 de septiembre, Eduardo Gatti realiza una acción histórica y sentimental: abre un cajón, hurga entre varias joyas, y saca el disco original.
Ese disco, piensa El Rayo mientras palpa la reliquia, es el aspecto más extravagante de Víctor Jara. es el fruto de sus secretos días de rockero. Es, además, el disco que unió a una banda de origen cuico con un líder popular.
-Y ése es Víctor Jara-acota Gatti.
 -¿De qué habla, Eduardo?
-Hablo de un progresista. De un músico sin límites para experimentar: Un rebelde constante que nunca tuvo miedo. Un artista completo-resume inspirado.

Después vino lo otro: un golpe, infinitos muertos, tristeza, dolor y miedo. Los Blops se disuelven. Unos se vana estados Unidos, otros a Canadá. Gatti, por su parte, obtiene un pasaporte francés. recibe amenazas de los militares. Aparece un panfleto en su jardín:"ändate de aquí, con la música no se levanta un país". Gatti se encierra. Sólo hace recitales en iglesias protegidas. Los militares otro día prohíben el instrumento musical llamado quena, un objeto de tendencia allendista. Es el fin. Muere el arte. Y así, hasta que lo llaman y le dicen: Víctor Jara murió.
Y se fue, piensa ahora, 44 balas eliminaron a un gigante. Su creatividad musical no tenía paralelo. Quedaron sus composiciones líricas y su compromiso social.
-Y así fue la historia de su único disco de rock-concluye Gatti con nostalgia. Y El Rayo sospecha, este 11, que "El derecho de vivir en paz" no sólo resultó un disco de rock. Ese disco unió dos estilos y dos clases sociales. Y, por todo ese simbolismo, todo indica que ese era el verdadero disco de la paz.

Fuente: El Rayo


domingo, junio 05, 2011




(Así es la tierra)



Víctor Jara



¡Como las buenas hembras!
Así es la tierra.

Y cuando se le toma apego, el hombre se
amarra a ella y la cuida, la cubre con
su mirada,
sigue la fecundidad de su vientre
la defiende con el pecho descubierto
contra las heladas y los vientos
contra las lluvias y las nevazones
contra los bichos, las yerbas malas
y sueña con ella
vive de ella
se entrega como un enamorado
que no conoce olvido.

Mirar el suelo para abatir los pastos
Mirar el cielo para arrancarle un
vaticinio.


(Felelley ta mapu)


Kvmeke zomo reke!
Felelley ta mapu.

Ka ayvzuamgeyem, wentru
trarintukuwlley ta fey mew ka zapifi, takullefi
ñi kintun mew,
amulelley yallvn ta yallwe mew
igkañpeniyefi ta tritrag rvku mew
mawvn mew ka ñapvz pire mew
wezake vzvke mew, wezake kachu mew
ka umaqtulley egu
mogelelley ayv zomolelu reke
kimnofiel goyman.

Lelinakvmfiel pvllv apvmafiel kachu
Leliafiel wenu mvntuñmayafiel
kimel zugun.


Fuente: Víctor Jara, Canto libre, Lliz vlkantun, Traducción de Elicura Chihuailaf.

martes, septiembre 28, 2010




Kisu gvnew vñvm iñchiñ


(Somos pájaros libres)

Víctor Jara


Kisu gvnew vñvw iñchiñ.
Peñi zew amuy antv,
¡Mvpvyiñ wechuntu pvle!

Somos pájaros libres.
Hermano es tarde ya,
¡Volemos a la cumbre!

¿Tunten rvpv chey inakey
vrkvtunon feychi wentru?
Ka lakey ta pu rvpv mew
penon kisu gvnew.

¿Cuántos caminos recorre
el hombre sin descansar?
Y se muere en el camino
sin hallar la libertad

Kisu gvnew vñvw iñchiñ.
Peñi zew amuy antv,
¡Mvpvyiñ wechuntu pvle!

Somos pájaros libres.
Hermano es tarde ya,
¡Volemos a la cumbre!



Fuente: Víctor Jara, Canto libre, Lliz vlkantun, Traducción de Elicura Chihuailaf


domingo, diciembre 06, 2009



El segundo entierro de Víctor Jara



por
Joan Manuel Serrat


Este sábado entierran a Víctor Jara por segunda vez. Quien amó tanto la vida, treinta y seis años después, vuelve a pasear su muerte.

A quien dice: Dejad en paz a los muertos, les respondo: ¿están los muertos en paz? ¿Estamos en paz con ellos?.

Desde los suburbios de Santiago, desde la falda de su madre, cantora, desde los sueños de su pueblo con los que aliñaba sus canciones, Víctor Jara, como Margot Loyola, Violeta Parra o Héctor Pávez, recopiló y revalorizó los cantos campesinos. Su profunda identificación con el pueblo fue casi mística. Como la Violeta, que le mostró el camino, vivió con ellos, se hizo piel y sangre de ellos para, desde el hombre provinciano, alcanzar lo universal y de forma irrevocable, con profundas convicciones, asumir su condición de artista comprometido.

Así fue hasta que acallaron brutalmente su voz el 16 de septiembre de 1973 y algo quedó truncado para siempre.

Este sábado vuelven a enterrar a Víctor Jara.

A diferencia de la primera vez en la que Joan Turner, su mujer, depositó sin responsos, a escondidas, sus maltratados restos en un nicho del Cementerio General de Santiago apenas acompañada por un amigo y el funcionario que reconoció el cadáver en la morgue, serán miles los que estarán a su lado. Ahí se han de juntar los viejos compañeros de lucha, supervivientes de la dictadura y del exilio con muchachas y muchachos que han crecido llevando sus canciones en la boca. Habrá hijos de reprimidos pero también de represores. Llegarán obreros de las poblaciones y campesinos de los valles a unirse a los mineros que, oliendo a cobre, bajarán desde Calama. Mujeres y hombres de toda condición irán de la mano recordando a Amanda.

Esta vez Joan Turner no caminará sola. A su lado marchará una multitud que, nadie lo olvide, treinta y seis años después del crimen, sigue clamando justicia.

Fuente: El País

miércoles, diciembre 02, 2009



EL ENCUENTRO

"El ir y venir luchando
por las cosas más queridas,
si bien nos gastó las manos
nos deja abierta la vida"
(Víctor Jara)


Hace 36 años el 18 de septiembre de 1973 Joan Jara, la compañera de Víctor debió sepultarlo de forma casi clandestina, acompañada sólo por 2 personas.

El 4 de junio del presente año, Víctor Jara fue exhumado en presencia de Joan y sus hijas Amanda y Manuela, para trasladarlo posteriormente al Instituto Médico legal con el fin de realizar los peritajes correspondientes a la investigación de su asesinato.

Hoy queremos comunicar que Víctor será devuelto a su familia, la que junto a la Fundación Víctor Jara ha querido acoger el deseo manifestado por muchísimas personas y organizaciones sociales de realizar el funeral de nuestro querido Víctor y acompañarlo hasta el lugar del Cementerio General donde quedará definitivamente.

Víctor permanecerá dos días en la fundación que lleva su nombre para que su querido pueblo pueda despedirlo.

Las puertas de la fundación serán abiertas el próximo jueves 3 de diciembre a las 12.00 horas y se mantendrán así ininterrumpidamente hasta las 10.00 horas del sábado 5, hora en la que partiremos caminando al Cementerio General.

El asesinato de Víctor Jara continúa impune. Nuestra exigencia de Verdad y Justicia se reafirma con el dolor que ha significado remover su tumba.

Demandamos verdad y justicia para el caso de Víctor Jara, como también para cada uno de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos de nuestro país.

El brutal asesinato de Víctor no ha impedido que su legado y ejemplo de vida trasciendan. Víctor sigue viviendo en el corazón de su pueblo.

Santiago, 26 de noviembre de 2009

Fundación Víctor Jara

domingo, septiembre 27, 2009




Fue su encuentro con Angelita Huenumán, en medio de las chilcas y el pehuén, lo que hará enredarse en el corazón de Víctor este amor a la historia de sus antepasados, a sus raíces telúricas, a sus luchas.

Este encuentro lo motiva a crear una de sus más hermosas y significativas canciones "Angelita Huenumán". De este encuentro quedó una canción y un poncho tejido por las manos creadoras de Huenumán, como canta Víctor, y que Joan todavía conserva como uno de sus bienes más preciados.

Esta vez el amor le viene del fondo de la tierra y Víctor, tal vez sin darse mucha cuenta, lo incorpora al fondo de su ser.

En medio de su poesía y su canto se encuentra el olor húmedo de la tierra mojada, el revoloteo de alas de pájaros, el ruido del follaje revoltoso de los árboles. Y también se encuentra la conciencia de ser hombre y de crecer entre los más ignorados y explotados. Víctor se integra a la lucha de sus antepasados por la tierra y contra el despojo.


Angelita Huenumán

Víctor Jara

En el valle de Pocuno,
donde rebota el viento del mar,
donde la lluvia cría a los musgos,
vive Angelita Huenumán.

Entre el mañío y los hualles,
el avellano y el pitrán,
entre el aroma de las chilcas,
vive Angelita Huenumán.

Cuidada por cinco perros,
un hijo que dejó el amor,
sencilla como su chacrita,
el mundo gira alrededor.

La sangre roja del copihue
corre en sus venas Huenumán,
junto a la luz de una ventana
teje Angelita su vida.

Sus manos bailan en la hebra
como alitas de chincol,
es un milagro como teje
hasta el aroma de la flor.

En sus telares, Angelita,
hay tiempo, lágrima y sudor;
están las manos ignoradas
de este, mi pueblo creador.

Después de meses de trabajo
el chamal busca comprador,
y como pájaro enjaulado
canta para el mejor postor.

Entre el mañío y los hualles,
el avellano y el pitrán,
entre el aroma de las chilcas,
vive Angelita Huenumán.


Fuente: Víctor Jara Canto libre, Lliz vlkantun, Elicura Chihuailaf.

sábado, septiembre 12, 2009



Último poema de Víctor Jara



Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad
somos cinco mil.

¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?

Sólo aquí, diez mil manos que siembran
y hacen andar las fábricas
cuanta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura.

Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.

Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podria golpear a un ser humano.

Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores
uno saltando al vacío,
otro golpeandose la cabeza contra el muro,
pero todos con la mirada fija de la muerte.

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!

Llevan a cabo sus planes con precisión artera
sin importarles nada.

La sangre para ellos son medallas.

La matanza es acto de heroísmo.

¿Es éste el mundo que creaste, dios mío?

¿Para esto tus siete días de asombro y de trabajo?

En estas cuatro murallas sólo existen un número
que no progresa,
que lentamente querrá más la muerte.
Pero de pronto me golpea la conciencia
y veo esta marea sin latido,
pero con el pulso de las maquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona
lleno de dulzura.

¿Y México, Cuba y el mundo?

¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.

¿Cuántos somos en toda la patria?
la sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que bombas y metrallas.

Asi golpeará nuestro puño nuevamente.

¡Canto qué mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo
como el que muero, espanto.

De verme entre tanto y tantos
momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.

Lo que vi,
lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento...

Víctor Jara
Estadio Chile
Septiembre de 1973

domingo, septiembre 28, 2008




CARTA INÉDITA DE VÍCTOR JARA


Por Mario Casasús



Con autorización del músico y arquitecto Rubén Ortiz Fernández, Clarín.cl publica en exclusiva una carta inédita de Víctor Jara, fechada el 23 de septiembre de 1970. El cofundador de Los Folkloristas invitó a Víctor Jara a México en 1971, después de un año de amistad epistolar, que inició con la Zamba del Che, composición musical de Rubén, grabada durante un recital en la UNAM, en el Long Play en vivo se escuchan todos los créditos y halagos de Víctor a su amigo mexicano.

Desde 1993 la Fundación Víctor Jara no ha claudicado en su labor de difundir el pensamiento revolucionario y la canción social de Víctor. A pesar de que les clausuraron el local de la Plaza Brasil (25 de julio de 2008); antes la Municipalidad de Santiago había cerrado el Estadio Víctor Jara (31 de julio de 2005); a pesar de todo su viuda Joan Jara no claudica. Por iniciativa de ella, de sus hijas Amanda y Manuela, se logró que el 3 de junio de 2008 la Corte de Apelaciones reabriera la investigación del asesinato de Víctor ocurrido en el Estadio Chile el 16 de septiembre de 1973.

Respetuosamente solicito a la Fundación Víctor Jara que no anuncien en su página web a la Fundación Neruda, mucho menos colaboren con Juan Agustín Figueroa; No mientras esté el pinochetista Ricardo Claro como albacea de la Fundación Neruda; No mientras permanezca como dictador vitalicio Juan Agustín Figueroa (ideólogo de la Ley Antiterrorista contra la comunidad mapuche); No mientras se omita el testamento y voluntad de Neruda, él dejó una Fundación Cantalao administrada por representantes de la Universidad de Chile, Universidad Católica y Universidad Técnica del Estado y los presidentes de la SECh y CUT. A diferencia de ustedes que respetan el legado creativo y político de Víctor Jara, en La Chascona e Isla Negra se reivindica lo peor del pinochetismo (Ricardo Claro); del despacho de Juan Agustín Figueroa salió por primera vez –el 12 de septiembre de 2002- la Ley Antiterrorista contra dos lonkos mapuches. Aún así ¿seguirán anunciando a la Fundación Neruda en el website de la
Fundación Víctor Jara? por favor reconsidérelo; para usted querida Joan, una carta inédita de Víctor Jara, en la noche que festejarán su 76 cumpleaños.


“Santiago, septiembre 23
(mes del triunfo)


Querido hermano Rubén

Qué quieres que te diga. ¿Qué habrías hecho tú la noche del triunfo de Allende? estoy seguro que lo mismo que hicimos todos. Llorar, saltar, cantar, gritar, correr, jugar a la ronda de alegría que nunca antes Santiago había visto.

Hermanito, son tantos los años de postergación, miseria y engaño. La noche del triunfo estuve al lado de algunos viejos capos (vocablo que quiere decir tremendo) de la Unidad Popular
y no podían creer que fuera verdad. Haber vencido la fabulosa campaña de la reacción y los americanos fue una verdadera patada en el culo. Lo cómico de todo es que con la campaña del terror comunista les salió el tiro por la culata, porque ahora son ellos los despavoridos y espantados, que con sus histerias creen que van a causar pánico general. Son muy huevones.

El pueblo como nunca está como tabla de firme frente a todo tipo de artimaña sediciosa o financiera. Sabemos que estos carajos tratarán de hacer lo imposible y me imagino que técnicos norteamericanos están haciendo funcionar sus computadoras para tejer futuro.

El 24 de octubre es la decisión definitiva del Congreso pleno y hasta esa fecha la cosa está tensa, pero no creo que vaya más allá que simples estallidos histéricos.

Hermanito por fin el pueblo al poder.

Cuba poderosa ilumina fuerte.

Hemos sabido de las repercusiones en el continente y los gorilas están cagados de susto por la voz que se alzó desde el otro extremo. Perú está feliz; bien para estos milicos ‘sui generis’ era muy importante el triunfo de la Unidad Popular.

Rubén, comprenderás que ha sido un año lleno de trabajo, inquietud y nervios. Razón por la que me disculpo no haberte escrito antes, cuando recibí esos fantásticos regalos, el estupendo disco y la cinta con tu voz y la de tu compañera que se oye por ahí. Curioso, ya me eres muy familiar. Ya eres Rubén y Los Folkloristas. Ya están aquí felices junto a nosotros. Felices y con ganas de hacer muchas cosas para comenzar a construir una nueva patria. Te confieso, mano (dicho mexicano) que soy muy malo para escribir. Así que disculpa estos silencios prolongados y esta exuberancia por el triunfo popular.

Por aquí llegaron, auspiciados por la Embajada de tu país ‘Los cantores de América’ fui a ver el recital y después un señor moreno y muy afable me invitó a que fuera a tomar unos tragos junto a este conjunto, a su casa. El señor era su Agregado Cultural, allá estaban el Embajador y su Embajadora y los amigos de la Embajada
con sus coches insolentemente grandes, al lado, afuera de los jardines de la casa del Sr. Agregado Cultural.

Lo bueno es que a pesar de todo esto, resultó una reunión muy agradable gracias a la espontaneidad de estos cabros que me hablaron de ustedes como sus ‘competidores’. Te digo que no le tengan ningún miedo a estos rivales. Están muy por debajo de ustedes desde todo punto de vista. Uno de ellos te conoce y aprecia mucho. Con él te envío esto, aprovechando un contacto directo. Seguramente te gustaría oír mi opinión sobre ellos y su recital. Aunque es apresurada no creo que profundizando más van a borrar el primer impacto negativo.

Es raro que cantando música popular (en el buen sentido) parezcan y suenen como un conjunto de cámara de la corte de Luis XV. Sutiles, finos y delicados el huayno boliviano, el bambuco, el son jarocho, o el joropo suenan igualitos, sutiles, finos, delicados con refinados toques de atonalidad. Me parece que América está dejando de pertenecer a Los salones y vuelve cada vez más huracanada, a las manos de su único dueño El Indio; que era algo más que sutil, fino y delicado; era y es barro, puño, dolor y sangre, grito o risa estallada y cada vez más conciente de su poder.

Escuchándolos a ustedes, después de ellos, la diferencia se nota. Siento que ustedes cantan más verdaderamente a América. Y podemos estar contentos. Creo que el camino que hemos escogido es difícil y tremendamente importante. Por eso cada paso debe ser hecho con verdadero peso.

Queridos amigos Folkloristas y tú Rubén recibe mis mejores saludos y esta hermosa alegría que te ofrezco. El triunfo de los trabajadores chilenos. Te prometo, que de a poco, nuestras canciones se irán uniendo en un solo canto. La cinta y tus canciones están en mis sentimientos.

Tu amigo
Víctor
Piacenza 1144
Santiago – Chile”


Fuente: El Clarín

domingo, septiembre 14, 2008




El hombre es un creador

Víctor Jara


Igualito que otros tantos
de niño aprendí a sudar,
no conocí las escuelas
ni supe lo que es jugar.
Me sacaban de la cama
por la mañana temprano,
y al la'íto 'e mi papá
fui creciendo en el trabajo.

Con mi pura habilidad
me las di de carpintero,
de estucador y albañil,
de gásfiter y tornero;
¡puchas! que sería bueno
haber tenido instrucción,
porque de todo elemento
el hombre es un creador.

Yo levanto una casa
o le construyo un camino,
le pongo sabor al vino,
le saco humito a la fábrica,
voy al fondo de la tierra
y conquisto las alturas,
camino por las estrellas
y hago surco a la espesura.

Aprendí el vocabulario
del amo, dueño y patrón,
me mataron tantas veces
por levantarles la voz,
pero del suelo me paro
porque me prestan las manos,
porque ahora no estoy solo,
porque ahora somos tantos.


domingo, junio 08, 2008



JUSTICIA PARA VÍCTOR JARA


Hace dos semanas se cerró el caso por el asesinato de Víctor Jara en el ex Estadio Chile, sin encontrar a un responsable material. Aunque el martes 3 de junio el proceso fue reabierto, su hija Amanda Jara, que siempre se ha mantenido fuera de la luz pública, está tan enrabiada que accedió a hablar con The Clinic. En esta entrevista cuenta cómo recuerda la última vez que vio a su padre; la rabia que sintió contra él por haberla dejado sola; el peso que implica ser su hija y su apacible vida en Quintay, hoy interrumpida por la aparición de ricos que quieren que encierre a sus animales. “Yo feliz que anden las gallinas sueltas. Más me molesta la mierda de la gente que la de los animales”, dice.

Por Catalina May

¿Quién es el responsable de que el asesinato de tu padre no se haya aclarado después de tanto tiempo?

-Nuestra piedra de tope son las Fuerzas Armadas, que no dan la información que uno como querellante les pide. Hay hermetismo y no sólo eso, sino una protección. Uno no deja de sorprenderse con esto. Aquí hay poderes que están apernados y no los mueve nadie. A pesar de que las FFAA son una institución que todo el pueblo financia, están protegidas.

¿Por qué crees que el Ejército no ha querido entregar el organigrama de los militares que estuvieron a cargo del ex Estadio Chile, considerando que durante los últimos años ha dicho que están dispuestos a cooperar?

-Pero del discurso al acto, puuf, hay que esperar sentadito. La Presidenta, en su discurso del 21 de mayo, habló de honrar a las víctimas de las violaciones a los DDHH. Yo creo que la única forma de hacerlo es que las FFAA en su conjunto entreguen toda la información. Y no ha sido ni va a ser así. Pero hay que persistir, porque no es malo lo que uno hace: hostigar, catetear, empujar. Hay que hacerlo, porque si no, nos vamos a las pailas.

El juez Eduardo Fuentes Beldar cerró la investigación con un solo procesado por su participación indirecta en el asesinato –el coronel ® Mario Manríquez Bravo- y diciendo que ya no había más diligencias que hacer para seguir investigando. ¿Por qué crees que tomó esa decisión, considerando que podría pasar a la historia como el juez que dejó sin resolver este caso emblemático?

-Yo creo que él no dimensionó lo que iba a significar cerrar el caso. Es que están sobrepasados, es un sistema que no da abasto. Pero eso no significa que nosotros nos tenemos que quedar sentados. Yo sinceramente no creo que sea culpa del juez. Él siempre ha dicho que su norte es buscar la verdad: que hubo determinadas personas que fueron mandadas al ex Estadio Chile a supervigilar que ciertas personas fueran asesinadas o maltratadas. Entonces, yo no entiendo cómo no van a saber, si las FFAA son instituciones jerárquicas, nadie se manda solo ahí.


Durante estos días muchos se han movilizado para pedir la reapertura del caso- que fue acogida el martes- y tú y tu madre han hecho llamados públicos a entregar información. Entiendo que ya han aparecido nuevos testigos dispuestos a declarar. ¿Por qué crees que la gente se involucra tanto con el asesinato de tu padre?

-Lo que pasa es que el ex Estadio Chile fue un lugar horroroso. Yo he tenido la desgracia de escuchar testimonios de lo que pasó. Entonces, no es sólo el Víctor, sino toda esa gente que pasó por ahí. Ese centro de detención no puede quedar impune. El Víctor tiene que ser la bandera, él se hizo símbolo cuando lo mataron. Yo digo “el Víctor”, perdón, mi padre.

¿Qué te pasa cuando ves que el tiempo pasa y las cosas no avanzan?

-Yo ya no me desespero, porque hacerlo es envejecer y vivir amargamente, entonces uno tiene que vivir en paralelo a estas cosas que suceden en la vida. Francamente a mí no me sorprende nada y eso es lo peor, estoy como vieja resignada. Pero cuando los cabros salen a la calle como que te empujan un poco. En algún momento tiene que parar esto. Mi juventud ya se vivió así, en la cuestión de los DDHH, de reivindicar la historia del Víctor.

Pero, hasta ahora, nunca te habíamos visto participar públicamente.

-Públicamente no, pero yo siempre he estado ahí.

¿Y por qué decidiste hablar ahora?

-Es que estoy enrabiá. ¿Hasta cuándo los discursos, las voluntades, y ahí quedamos? Como ciudadanos tenemos que ponernos las pilas. Si no, barren el piso con uno. Yo he sido siempre de quedarme atrasito, no sé qué pasó ahora, pero creo que tiene que ver con esa rabia.

En 2006 participaste de una funa contra Edwin Dimter Bianchi. ¿Crees que él es El Príncipe, el militar sádico, rubio y de ojos azules que mató a tu padre?

-Yo creo que si no hay justicia, hay funa. Yo sabía que quizás iba a enfrentarme al asesino de mi papá. Pero uno no va por venganza, sino para demostrarle a la gente que está al lado, que esta persona, si no mató a mi papá, sí estuvo en el estadio, sí cometió “abusos”. Entonces, es para delatarlo frente a la sociedad. El señor Dimter yo no sé si es El Príncipe. Tampoco se trata de eso, sino de apuntar a los oficiales que fueron responsables de las torturas y asesinatos en el ex Estadio Chile: Dimter, Krassnoff y Souper. Faltan dos nombres y el Ejército los tiene.

Independientemente de la identidad de El Príncipe, ¿qué sientes por él cuando te vas enterando de las cosas que le hizo a tu papá?

-Yo no me he puesto a leer el archivo, pero es algo que tengo que hacer. Para mí lo más chocante fue escuchar el testimonio de una de las personas que fue detenida en el estadio. No me había pasado nunca, pero no pude dormir como por tres días. Eso le ha pasado a mi mamá siempre. Ella vio cómo quedó mi papá y cualquier testimonio a ella le gatilla esa imagen que yo no tengo. Me he enterado, pero yo trato de no verlo como mi papá, sino como una víctima más. Yo no quiero perder el sueño. Y no es que lo borre, sino que lo meto en el saco con tantos otros.

No debe ser nada de fácil eso.

-No es fácil, pero yo he aprendido a ser hija del Víctor, a separar mi vida de lo que sucedió. Tener a mi papá como una cosa que es mía, con mi hermana y mi mamá. Y todo lo otro, es todo lo otro. Siempre, desde chica, he hecho eso. La única vez que se me enredó el panizo fue en las primeras protestas en que participé el año 83. Yo iba con toda la gente gritando: “¡Víctor Jara, presente1” y de repente uf, uno se quiebra entera. Me di cuenta de que mi padre es parte del colectivo de sangre y tortura, pero también de símbolos para una juventud que quiere algo mejor.

Fuente: The Clinic

FUNA a Edwin Dimter Bianchi, El Príncipe


Imagen: Omaggio a Víctor Jara, Roberto De Angelis


domingo, mayo 18, 2008



ACCIÓN CULTURAL POR LA JUSTICIA
NO
A LA IMPUNIDAD EN LA INVESTIGACIÓN DEL ASESINATO DE VÍCTOR JARA

La Fundación Víctor Jara convoca a toda la ciudadanía a una "Acción Cultural Por la Justicia" para repudiar e impedir el cierre del sumario en el caso de la investigación por la muerte del músico Víctor Jara.


Invitamos a los artistas, a los trabajadores, a los estudiantes, a los jóvenes, a los luchadores de derechos humanos y a todas las organizaciones de nuestro país, a participar en esta acción que pretende impedir que se cierre un caso emblemático de la lucha por los derechos humanos.


Creemos que el cierre del sumario en el caso de la investigación por la muerte de Víctor Jara, es el inicio del cierre de esta y otras causas de victimas de la dictadura. Hoy más que nunca debemos levantar nuestra voz para repudiar esta acción de la justicia chilena. Hoy debe ser la ciudadanía y las organizaciones culturales, sociales, sindicales y políticas las que deben pronunciarse.


El desafío es por el futuro de nuestro país, por la justicia y por el NO A LA IMPUNIDAD.


Nos juntaremos el lunes 19 de mayo en el Estadio Víctor Jara a partir de las 19 hrs. en un jornada en la que esperamos encontrar a todos los amigos de Víctor.

Fundación Víctor Jara



Somos cinco mil

Somos cinco mil.
En esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil.
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Sólo aquí,
diez mil manos que siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad,
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión, terror y locura!
Seis de los nuestros se perdieron
en el espacio de las estrellas.
Un muerto, un golpeado como jamás creí
se podía golpear a un ser humano.
Los otros cuatros quisieron quitarse todos los temores,
uno saltando al vacío.
Otro, golpeándose la cabeza contra el muro.
Pero todos, con la mirada fija de la muerte.
¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!
Llevan a cabo sus planes con precisión artera.
Sin importarles nada.
La sangre para ellos son medallas.
La matanza es acto de heroísmo.
¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?
¿Para esto, tus siete días de asombro y de trabajo?
En estas cuatros murallas sólo existe un número,
que no progresa,
que lentamente querrá más muerte.
Pero de pronto me golpea la conciencia.
Y veo esta marea sin latido.
Pero con el pulso de las máquinas
y los militares mostrando su rostro de matrona.
Lleno de dulzura.
¿Y México, Cuba y el mundo?
¡Que griten esta ignominia!
Somos diez mil manos menos
que no producen.
¿Cuántos somos en toda la Patria?
La sangre del compañero Presidente
golpea más fuerte que las bombas y metrallas.
Así golpeará nuestro puño nuevamente.
¡Canto, qué mal me sales
cuando tengo que cantar espanto!
Espanto como el que vivo,
como el que muero, espanto,
de verme entre tantos y tantos.
Momentos del infinito
en que el silencio y el grito
son las metas de este canto.
Lo que veo, nunca vi
Lo que he sentido y lo que siento
hará brotar el momento.


Estadio Chile (o Somos Cinco Mil), septiembre, 1973. [El ultimo poema de Víctor Jara]
Jara, Joan (1983). Victor: An Unfinished Song. Jonathan Cape. ISBN 0-224-02954-1. pp.250-251